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Verdades y mentiras de la soja

¿Por qué debemos consumir soja en una tierra de garbanzos como la nuestra? Hace años se puso de moda esta leguminosa en occidente y nos cantan sus propiedades en todos los medios de comunicación con anuncios llamativos. Y claro, todo el mundo a consumir soja, y cuanto más, mejor, no sea que nos quedemos sin sus fuegos artificiales. Pero pocos son los que han dado la voz de alamar antes esta avalancha martilleante, y creo que va siendo hora de saber qué y cómo estamos consumiento este producto.

soja

La macrobiótica es una filosofía que todo lo encaja maravillosamente, y es sabia por naturaleza y por observación natural. El macrobiótico experimentado sabe de sus propiedades Yin y Yang y por tanto comprende y comprendió hace tiempo que la soja ha de consumirse de una manera determinada y para una determinada acción. Hay mucha gente que comienza en la macrobiótica y que consume soja pensando que le será beneficioso, pero hay que conocer las leyes del Universo en profundidad para darse cuenta de que hay productos elaborados con soja que tienen diferentes energías: no es lo mismo el miso que el tofu, por ejemplo, dos elaboraciones realizadas ñcon soja. El miso es un fermento con sal, y por tanto es Yang, mientras que el tofu es muy frío, Yin, y paraliza el intestino y destruye el hígado. Aún así hay gente que la consuje habitualmente, todo depende del juicio de cada persona y de lo que cada uno quiere conseguir.

La soja y sus derivados son muy Yin (tofu, tempeh…), sin embargo el miso y el tamari son muy Yang, ya que llevan cereal y han sido fermentado con sal durante 2 años, tiempo suficiente para eliminar toda la toxicidad de la soja.

miso

El siguiente texto está extraído de un artículo de la Revista de Medicinas Complementarias. Medicina Holística. Nº 74, donde se explican algunas de las falsedades que nos han vendido en cuanto a sus beneficios. Te invito a que lo leas y opines.

La soja es naturalmente tóxica para el ser humano ya que contiene antinutrientes y sustancias que alteran nuestros equilibrios hormonales, y además a su procesamiento le añaden otros venenos. Desde hace algún tiempo asistimos a una promoción sin precedentes de los productos a base de soja. Hoy asistimos además a una intoxicación masiva que canta sus beneficios en todo slos medios de desinformación aborregadora. Por si fuera poco las farmacias, los herbolarios y las consultas médicas o naturistas actúan como correas de transmisión de esa infame propaganda. Probablemente ningún otro producto alimenticio tenga tantas firmas de relaciones públicas y publicidad trabajando en su promoción.

La soja está ya presente y oculta en más del 60% de los alimentos de los supermercados en USA. La FDA, el organismo más importante del mundo de control de alimentos y drogas (incluyendo los medicamentos) ha aceptado incluso etiquetar en algunos productos que tiene beneficios para la salud a pesar de las protestas de algunos de sus miembros.

¿Es la soja tan buena como pretenden que creamos? La respuesta es rotundamente NO. Descubramos por qué.

LA SOJA LLEVA USÁNDOSE DESDE HACE MILES DE AÑOS EN ORIENTE

Cierto y falso

La soja pertenece a la familia de las legumbres, posee la misa capacidad de su familia que es captar el nitrógeno de la tmósfera en los nódulos de sus raíces con la ayuda de las bacterias. En China la soja fue plantada durante siglos con este fin para reponer el nitrógeno, favorecer la rotación de los cultivos, y no para consumirla.

Un estudio del uso histórico de la soja en Asia muestra que sólo fue usada por los pobres; cuando no tenían nada que comer consumían frijoles de soja y los preparaban cuidadosamente (mediante la fermentación) para destruir todas las toxinas.

La industria de la soja dice que “las fórmulas de soja son saludables, ya que los niños asiáticos han consumido ésta durante siglos”. Se atreve a decir incluso que ” son mejores que la leche materna”, lo mismo que la multinacional Nestlé hizo con sus leches en polvo en contra del más elemental sentido común, de los argumentos científicos que demuestran lo contrario, y lo que es más grave, en contra de los bebés. Por el contrario, las fórmulas de leche de soja rara vez se usaban en Asia para alimentar a los niños.

En un escrito en 1930, el Dr. RA Guy, del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de Pekín, aclaró que “nunca se ha usado leche de soja para alimentar a los niños en Pekín. Esta fórmula no se hace en las casas, pero es vendida en las calles como una bebida caliente, rica en proteínas que es usualmente bebida por ancianos en vez del té. La leche de soja, aparte de ser dañina para los niños, es dificil de preparar”.

LA SOJA ES UN PRODUCTOS BIOLÓGICO

Cierto

La soja es sin duda un producto biológico, como la planta de la que se extrae el opio o la estricnina. La denominación de producto biológico es una coartada equívoca ya que todos los productos que da la tierra son biológicos, pero no todos han sido cultivados con los criterios de la agricultura biológica.

LA SOJA ES UN ALIMENTO QUE SUSTITUYE A LAS PROTEÍAS DE LOS PRODUCTOS DE ORIGEN ANIMAL

Cierto y falso

Las proteínas están constituidas por unidades elementales que son los aminoácidos. De ellos hay algunos que son esenciales, decir, que no pueden ser elaborados por el organismo y que por lo tanto deben ser aportados por la alimentación. La soja es muy rica en proteínas, pero es relativamente pobre en el ainoácido azufrado cistina, precursos de la cisteina, del flutatión y de la taurina.

Además, el procesamiento a alta temperatura tiene el desafortunado efecto secundario de desnaturalizar la lisina y los otros aminoácidos. Este proceso reduce todavía más la cistina y en consecuencia la capacidad hepática de desintoxicación.

LA SOJA TIENE NUTRIENTES DE FÁCIL ASIMILACIÓN

Falso

La soja tiene nutrientes de dificil asimilación, como el calcio. Además, es deficitaria en hierro, lo que puede llevar a la anemia, igual que la vitamina B12. También es deficitaria en tiamina o vitamina B1, y ya se han dado casos de bebés alimentados con fórmulas de soja con beriberi grave.

Contiene también varios antinutrientes como por ejemplo:

  • Inhibidores de enzimas digestivos, como la tripsina y otros necesarios para la digestión de proteínas. Los inhibidores de la tripsina y la hemaglutinina son además inhibidores del crecimiento.
  • Contiene ácido fítico, presente en un grupo de sustancias denominados fitatos (más que en otras leguminosas). Éstos son quelantes, es decir, que pueden unirse a iones metálicos y bloquear la asimilación y la biodisponibilidad de minerales esenciales: calcio, magnesio, cobre, hierro y zinc. Esto es particularmente grave en los bebés. Los fitatos son resistnes a las técnicas de reudción como la cocción prolongada a fuego lento
  • Por otra parte se ha comprobado que las fórmulas infantiles basadas en la soja pueden contener hasta 200 veces más manganeso que el de la leche de lactancia natural. El exceso de manganeso se acuula en los órganos internos incluyendo el cerebro y podría producir daños.

LOS PROCESOS DE ELABORACIÓN DE LA SOJA INACTIVAN SUS ANTINUTRIENTES

Falso

Los antinutrientes sólo son inactivados por la fermentación (salsa de soja, miso, tempeh, natto). Contrariamente a lo que se piensa, los antinutrientes no desaparecen completamente en el tofu (que no es soja fermentada sino que se elabora por precipitación con sulfatu de calcio o de magnesio, salde de Epson), ni por el cocimiento prolongado.

LA SOJA ES UN ALIMENTO SANO

Falso

La soja, incluso aunque no sea transgénica, produce numerosas patologías documentadas en la literatura científica desde hace años. La industria de la soja no puede excusarse, ya que sabía que la soja es patógena desde hace decenas de años. Por ejemplo sabía que la soja contiene agentes bociogénos desde hace más de 60 años.

La soja produce:

  • Alteraciones alérgicas, especialmente en niños, y casos de alopecia
  • Alteraciones del sistema nervioso y envejecimiento acelerado del cerebro: menor función perceptiva, peores resultados en los test y disminución del peso del cerebro, así como una tasa de más del doble de la enfermedad de Alzheimer en consuidores de tofu japoneses.
  • Alteraciones del comportamiento: aumento de la ansiedad, estrés, disminución de los comportamiento sociales, aumento del comportamiento agresivo y paradójicamente comportamiento de sumisión en animales alimentados con soja
  • Alteraciones del sistema inmunitario. La exposición a fitoestrógenos durante el embarazo y la lactancia se ha relacionado con la aparición de enfermedades autoinmunes en los niños
  • Alteraciones endocrinas: alteraciones del páncreas, alteraciones del tiroides (hipotiroidismo, tiroiditis autoinmune, cáncer de tiroides), alteraciones en las hormonas sexuales, alteraciones del comportamiento sexual, aparición de la pubertad precoz, anormalidades congénitas del tracto genital masculino, disminución de la fertilidad…
  • Aumento de malformacion en el nacimiento: criptorquideas, hipospadias, espina bigida, piernas deformes…
  • Alteraciones del material genético

LA SOJA PREVIENE EL CÁNCER (las mujeres asiáticas tienen meos cáncer de maa porque consumen soja en lugar de proteínas animales)

Falso

La soja nunca ha sido un sustituto de las proteínas animales y se consume moderadamente y de forma diferente. En Asia la soja se consume mayoritariamente como alimento fermentado, lo que minimiza sus antinutrientes. Es sólo un complemento alimenticio que se utiliza fundamentalmente como condimento en forma de salsa de soja y en otros productos fermentados que no se comercializan ni se toman en Occidente (miso, tempeh, natto).

El consumo excesivo de soja no sólo no previene el cáncer, sino que puede fomentar los cánceres ginecológicos y tiroideos. Además, la soja transgénica tiene más niveles de estrógenos que la soja natural, por lo tanto sus productos derivados serán todavía más tóxicos.

LA SOJA REDUCE LOS PROBLEMAS DE LA MENOPAUSIA

Falso

Esto se apoya por el hecho de que las mujeres asiáticas tienen menos síntomas al llegar a la menopausia. Hay estudios que no sólo mueestran su inefectividad sino que demuestran que las consumidoras de soja padecen los problemas de salud mencionados anteriormente.

LA SOJA DISMINUYE LA OSTEOPOROSIS MENOPÁUSICA

Falso

Hay estudios que no encontraron ningún efecto sobre la masa ósea de las isoflavonas de soja.

LA SOJA REDUCE EL COLESTEROL Y EL RIESGO DE ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES

Falso

Algunos estudios afirman que la soja disminuye el colesterol. Hace tiempo que las medidas del colesterol alto han sido desechadas, incluso en la medicina ortodoxa, como indicadoras de estados patológicos. La disminución del colesterol total no es beneficiosa para la salud y está incluso incriminada en la aparición de enfermedades como depresión y mayores tasas de suicidio. Además, la soja contiene hemaglutininas, unas sustancias que promueven la formación de coágulos sanguíneos responsables de accidentes cerebrovasculares, trombosis, etc.

La soja transgénica produce más grasa en la leche de vaca alimentada con soja. De este modo los productos lácteos sacados de animales alimentados a base de soja son todavía más tóxicos.

LAS FÓRMULAS INFANTILES A BASE DE SOJA SON SEGURAS

Falso

Esta afirmación lleva adheridas las afirmaciones siguientes, que son falsas: El nivel de fitoestrógenos en las fórmulas infantiles a base de soja es bajo. La mayoría de los efectos de los fitoestrógenos han sido positivos. Y la leche humana contiene fitoestrógenos.

Los primeros dos son mentiras, y el último también es fundamentalmente mentiroso. La leche materna de las mujeres que consumen productos de soja por supuesto que contiene fitoestrógenos, pero no la de las que no los consumen. Si los contienen son más de 1.000 veces más bajos que los niveles existente en las fórmulas de soja.

Prestigiosas agencias y asociaciones de alimentos infantiles y dietéticos son culpables de difundir las mentiras de los fabricantes de fórmulas de soja. Estas fórmulas basadas en soja son un experimento infantil a gran escala sin control.

LA SOJA ES UN PRODUCTO NO CONTAMINADO

Falso

La soja está contaminada por varios tóxicos bien identificados, como productos químicos (herbicidas: Roundup, glifosatos…). Un ejemplo significativo es que, en Argentina, para ocultarlo, se hizo una modificación de la legislación de las dosis máximas admisibles. De 0,1 partes por millón hasta los años 90, se pasó a 20 ppm como dosis aceptable a mediados de los 90. Esto representa un aumento de 200 veces el límite anterior.

Por otro lado, en el ailsado de proteína de soja (SPI), el producto se contamina con diversas substancias peligrosas, como el aluminio (relacionado con el Alzheimer y otras enfermedades neurológicas), por los solventes que dejan hexano (un derivado del petróleo), y por los nitritos que se forman durante el secado por aspersión. Los nitritos se convierten en nitrosaminas que son carcinógenos reconocidos.

LA SOJA ES UN PRODUCTO NATURAL

Falso

La soja actual es en su mayoría transgénica, es decir, creada por ingeniería genética.  Se calcula que hoy por hoy el 99% de la soja es modificada genéticamente en USA, y las compañías norteamericanas están presionando en todo el mundo para imponer su cultivo.

EL CULTIVO DE SOJA TRANSGÉNICA ES BENEFICIOSO PARA LA ECOLOGÍA

Falso

El aumento presupone que se utilizan menos tierras para cultivar más alimentos, pero no es así. El monocultivo de soja impuesto supone la destrucción de los recursos naturales, forestales, montes y selvas naturales, de la diversidad biológica y del ecosistema.

LOS CULTIVOS DE SOJA TRANSGÉNICA NECESITAN MENOS TÓXICOS QUÍMICOS

Falso

En realidad, el cultivo de soja transgénica supone un aumento de la contaminación por tóxicos biocidas. Varios estudios publicados desde 1.997 a 2.000 demuestran que los OMG necesitan más pesticidas y no menos. Un nuevo estudio preparado por el Northwest Science and Environmental Policy Center concluye que la siembra de cultivos transgénicos en EEUU durante un periodo de 8 años incrementó el uso de plaguicidas en unos 50 millones de libras, principalmente debido a los incrementos en el uso de herbicidas químicos rociados sobr la soja que ya es transgénicamente tolerante al herbicida. El estudio concluye que muchos agricultores están rociando cada vez más herbicidas sobre la soja transgénica con el fin de controlar malezas cada vez más fuertes y resistentes.

Naturalmnte, los herbicidas acabarán en nuestros platos o lo que es peor, en los biberones de nuestros hijos. Se encontró en comida para bebés que contiene soja transgénica, un porcentaje hasta 200 veces mayor de residuos del herbicida.

LOS BENEFICIOS DE LA SOJA ESTÁN AVALADOS POR LA CIENCIA

Falso

Por el contrario, son un ejemplo de la falsificación de la ciencia, ya que la indsutria de la soja maneja las riendas de la investigación. Congresos, trabajos de investigación, masters y publicaciones científicas son patrocinados por las multinacionales de la soja y de los transgénicos cuyo poder financiero les permite controlar los medios de comunicación, lanzando campañas mediáticas para promocionarla junto con los transgénicos y las maravillas de la biotecnología. Pero lo más grave es que su poder les permite incluso definir lo que es ciencia y lo que no lo es.

Los efectos sobre la salud de la soja transgénica son ocultados y trascienden los efectos negativos sobre el individuo. Se ha comprobado experimentalmente que el ADN transgénico ingerido en alimentos, se puede recombinar en el estómago y el intestino humanos transfiriendo a las bacterias de la flora intestinal propiedades de las plantas transgénicas, como por ejemplo la resistencia a antibióticos.