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Salsa de “tomato”

Como sabemos, en la comida macrobiótica no es recomendable tomar solanáceas como el tomate, la patata, la berenjena o el pimiento, por ser éstas de una naturaleza demasiado yin, imposible por tanto de equilibrar. Ya hablaremos más tarde de este asunto. Y tambié es verdad que no soy partidaria de crear platos o recetas de “sustitución”: si no es recomendable o no puedo comer algo, no voy a engañar al paladar. Es mi opinión. Pero aunque lo llamemos salsa de tomate o “tomato”, esta receta no pretende sustituir, sino más bien crear un delicioso acompañamiento a cualquier cereal, aunque también se puede tomar como crema entrante antes del plato principal. Y alguna vez lo he utilizado también como crema para pizza, y la verdad, queda genial. Lo aprendí de la mano de Ana López en la escuela macrobiótica Isana, de manera que se lo debo a ella (al igual que otras muchas cosas de esta maravillosa manera de entender la vida, así que gracias Ana!).

salsa de tomato

INGREDIENTES:

  • 2 Cebollas blancas grandes
  • 4 Zanahorias grandes
  • 1/2 remolacha
  • Aceite de sésamo
  • Sal marina
  • Puré de umeboshi
  • Albahaca, orégano…

Bien, lo primero que hay que hacer es yanguizar, como siempre, las verduras, empezando por las más yin. En este caso, la cebolla es lo primero, por lo que colocamos en una cazuela ya caliente unas gotas de aceite de sésamo y echamos la cebolla previamente cortada en medias lunas. Removemos bien y dejamos que la acidez se evapore durante una buen tiempo, hasta que veamos bien pochada la cebolla y que pierde su característico olor picante. Un poco antes si se quiere, echamos las zanahorias previamente cortadas y yanguizamos todo junto hasta que la zanahoria, al tocarla, veamos que ha cogido suficiente calor. Es entonces cuando echamos la sal: este punto es importante, ya que la sal es siempre el ingrediente estrella. Y aquí entra en escena la intuición de cada uno, ya que como se suele decir, hay que hacerlo a ojo, pero teniendo en cuenta que no debemos quedarnos cortos, a menos que cocinemos para niños o personas mayores.

salsa de tomato

Removemos bien y bajamos el fuego, dejando yanguizar la verdura con la sal aproximadamente unos 20 minutos (aunque se puede dejar más si se quiere, todo depende cuánto de yang necesitemos). De mientras, ponemos una remolacha a cocer en agua con un poco de sal, unos 20 minutos. Cuando se enfríe, podemos pelarla y la cortamos por la mitad, o si es muy pequeña la podemos utilizar entera. La cortamos en cachos y batimos la remolacha junto con las verduras en la termomix o con batidora. Le añadimos a la mezcla unas dos cucharaditas de puré de umeboshi (al gusto, yo le suelo echar algo más), además de echarlas los condimentos que queramos.

Vamos probando hasta encontrar el gusto ideal, y ya tenemos nuestra crema o salsa de “tomato” lista! Recordad que echándole agua al yanguizado de la cebolla y zanahoria, podríamos hacer una deliciosa sopa.

¡¡¡Buen provecho!!!

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Mantequilla de manzana

Esta “mantequilla” es facilísima de hacer, y lo único que require es tiempo para yaguizar lo suficiente las manzanas y que su textura vaya solidificándose poco a poco. Es como una compota pero muy hecha. Está deliciosa untada sobre pan ecológico de masa madre, tostadita, o como desayuno, merienda o aperitivo. También se puede tuilizar como condimento encima de cualquier plato de verduras o ensaladas, ya que aporta un dulzor muy especial.

Las frutas en general son yin, es de cir, su naturaleza es fría y dispersa. Por eso deberemos yanquizarlas o darles calor para así equilibrar su naturaleza. Esta receta aporta muchísimo calor a las manzanas, ya que se tardan unas 2 horas al fuego en conseguir la consistencia deseada.

Mantequilla de manzana

Fotografías y receta extraídas de SCM She Cooks Macro

Ingredientes:

  • 10-12 manzanas, dependiento del tamaño
  • 1  taza de zumo de manzana sin azúcar o agua
  • Pizca de sal

Preparación:

Pelamos y cortamos las manzanas quitándoles el corazón. Las ponemos en una olla, agregando el jugo de manzana y la sal, y llevamos a ebullición. La primera vez que hice esta receta utilicé el zumo de manzana y además 2 tazas, pero me di cuenta en seguida que con una taza era suficiente. Además, noté la mantequilla demasiado dulce (!cómo cambia el paladar cuando comes macrobiótica!) de manera que con agua hubiera estado, a mi parecer, menos dulce y tal vez mejor para mi gusto. Podéis utilizar lo que queráis. Cuando hierva, bajamos el fuego y dejamos cocer a fuego lento hasta que las man-zanas estén suaves, 10-15 minutos o menos.

Pasamos las manzanas y el líquido por un pasapurés, y volvemos a depositarlo en la misma olla.

Mantequilla de manzana

Fotografías y receta extraídas de SCM She Cooks Macro

Ponemos el fuego y bajamos cuando empiecen a hervir, dejando que las manzanas se vayan haciendo. Revolvemos cada 20 minutos más o menos, y luego cada 10 minutos hacia el final. La mantequilla se volverá de color marrón y una vez terminado no tendrá ningún líquido cuando se remueva. Debe ser bien espesa. Se tarda un par de horas.

Podéis guardarlo en un frasco de vidrio bien cerrado en la nevera. Se mantiene durante aproximadamente 2 semanas.

Esta receta ha sido extraída de la web SCM She Cooks Macro.