0

Salsa de “tomato”

Como sabemos, en la comida macrobiótica no es recomendable tomar solanáceas como el tomate, la patata, la berenjena o el pimiento, por ser éstas de una naturaleza demasiado yin, imposible por tanto de equilibrar. Ya hablaremos más tarde de este asunto. Y tambié es verdad que no soy partidaria de crear platos o recetas de “sustitución”: si no es recomendable o no puedo comer algo, no voy a engañar al paladar. Es mi opinión. Pero aunque lo llamemos salsa de tomate o “tomato”, esta receta no pretende sustituir, sino más bien crear un delicioso acompañamiento a cualquier cereal, aunque también se puede tomar como crema entrante antes del plato principal. Y alguna vez lo he utilizado también como crema para pizza, y la verdad, queda genial. Lo aprendí de la mano de Ana López en la escuela macrobiótica Isana, de manera que se lo debo a ella (al igual que otras muchas cosas de esta maravillosa manera de entender la vida, así que gracias Ana!).

salsa de tomato

INGREDIENTES:

  • 2 Cebollas blancas grandes
  • 4 Zanahorias grandes
  • 1/2 remolacha
  • Aceite de sésamo
  • Sal marina
  • Puré de umeboshi
  • Albahaca, orégano…

Bien, lo primero que hay que hacer es yanguizar, como siempre, las verduras, empezando por las más yin. En este caso, la cebolla es lo primero, por lo que colocamos en una cazuela ya caliente unas gotas de aceite de sésamo y echamos la cebolla previamente cortada en medias lunas. Removemos bien y dejamos que la acidez se evapore durante una buen tiempo, hasta que veamos bien pochada la cebolla y que pierde su característico olor picante. Un poco antes si se quiere, echamos las zanahorias previamente cortadas y yanguizamos todo junto hasta que la zanahoria, al tocarla, veamos que ha cogido suficiente calor. Es entonces cuando echamos la sal: este punto es importante, ya que la sal es siempre el ingrediente estrella. Y aquí entra en escena la intuición de cada uno, ya que como se suele decir, hay que hacerlo a ojo, pero teniendo en cuenta que no debemos quedarnos cortos, a menos que cocinemos para niños o personas mayores.

salsa de tomato

Removemos bien y bajamos el fuego, dejando yanguizar la verdura con la sal aproximadamente unos 20 minutos (aunque se puede dejar más si se quiere, todo depende cuánto de yang necesitemos). De mientras, ponemos una remolacha a cocer en agua con un poco de sal, unos 20 minutos. Cuando se enfríe, podemos pelarla y la cortamos por la mitad, o si es muy pequeña la podemos utilizar entera. La cortamos en cachos y batimos la remolacha junto con las verduras en la termomix o con batidora. Le añadimos a la mezcla unas dos cucharaditas de puré de umeboshi (al gusto, yo le suelo echar algo más), además de echarlas los condimentos que queramos.

Vamos probando hasta encontrar el gusto ideal, y ya tenemos nuestra crema o salsa de “tomato” lista! Recordad que echándole agua al yanguizado de la cebolla y zanahoria, podríamos hacer una deliciosa sopa.

¡¡¡Buen provecho!!!

0

Crema de apio y almendras

¡Quién me iba a decir que el apio supiera tan bien en esta crema! Nunca he sido de este vegetal, aunque si me lo ponen, lo como sin problemas. Pero admitámoslo, el apio tiene un sabor muy característico y demasiado fuerte para algunos paladares, por lo que no suele se un ingrediente estrella en muchos platos. Sin embargo, hay que aprender a degustarlo y combinarlo en la cocina, como por ejemplo en caldos o como acompañamiento a los garbanzos, con los que se lleva muy bien.

crema de apio y almendras

Esta crema es una manera diferente de degustar el apio acompañándolo con crema de almendras, que podréis encontrar en tiendas especializadas de productos ecológicos. En alguna ocasión he tenido que utilizar almendras en polvo por no tener la crema a mano, pero creo que el resultado no es el mismo.

Os animo a que sigáis estos sencillos pasos para crear un plato de acompañamiento a los cereales y que seguro, repetiréis.

Ingredientes:

  • Un manojo de apio cortado en trozos pequeños
  • Aceite virgen de oliva
  • 2 cebollas medianas cortadas en juliana
  • 2 cs de crema blanca de almendras o almendra en polvo
  • Almendras tostadas y picadas
  • Ajo y cebollino

Prepración:

Hervimos el manojo de apio cortado en trocitos en un fondo de agua con sal hasta que esté tierno. De mientras, vamos preparando la salsa salteando la cebolla y el ajo en el aceite con un poco de sal marina, sin que dore. Cuando esté bien tierna, agregamos un poco de caldo de la cocción del apio, esperamos a que vuelva a hervir y trituramos todo con un pasapurés, comprobando la sal.

crema de apio y almendras

Agregamos a esta salsa la crema de almendras (o las almendras en polvo) y removemos disolviendo y ajustando el espesor para obtener una textura cremosa. Agregamos el apio y dejaremos que hierva unos minutos a fuego muy bajo. Con esto, la crema ya estaría hecha, solo nos queda servir con las almendras tostadas y picadas y un poco de cebollino para decorar.

Receta original realizada en curso de cocina de Paz Bañuelos Irusta.