La Escuela del profesor George Ohsawa se llamaba la casa de los ignorantes. Decía que la gente muy inteligente, intelectual y perfeccionista no se mantenía durante mucho tiempo en la macrobiótica que él impartía. El profesor Kikuchi también lo confirmó en varias conferencias.

macrobiotica

Muchas personas buscan la macrobiótica porque están enfermos y cuando comienzan a practicarla casi siempre se curan de sus enfermedades; si no lo consiguen es porque no siguen las pautas con rigor y dedicación, o porque sus intestinos fueron destruidos de tal manera por la medicina «convencional» con drogas y medicamentos, o por el estilo de vida de la persona, que ya no pueden solucionar su problema. Por eso mucha gente dice que la macrobiótica no cura todas las enfermedades; sin embargo esto no es verdad, pues la realidad es que cuando la conocieron ya estaban muertos: sus intestinos ya estaban muertos, como una raíz sin vida. Y una vez muerto, ni Dios puede resucitar.

Pero los que buscan la macrobiótica y son muy inteligentes, después de curarse y cuando ya pasan unos años, a menudo abandonan y así se vuelven muy débiles, delgados, tristes, y no resuelven sus problemas. Así que buscan otras soluciones y no quieren ni oír hablar más de macrobiótica, alegando que es una dieta de fanáticos y que no funciona. Esta es una realidad innegable.

Las personas que actúan así demuestran que no han entendido nada de la macrobiótica, pues la macrobiótica no es una dieta, sino un principio que permite comer de todo, tener libertad con criterio basado en el yin y el yang; la macrobiótica no prohíbe ningún alimento, sino que da Libertad Total de comer de todo, siempre y cuando asumamos la responsabilidad y sepamos corregir.

La macrobiótica no prohíbe que nadie se enferme, al contrario, ama las enfermedades, porque sin conocer la enfermedad no sentimos atracción por la salud, y sólo los que conocen y sufren las enfermedades más graves pueden ser más felices.

Pero la mayoría no lo entiende así y come por miedo a estar enfermo, como quien come con miedo de ir al infierno, y entonces se vuelve débil y triste, y después culpa a la macrobiótica, sin pensar que el miedo mata y que no hace falta rezar a Dios, pues la naturaleza nos lo da todo.

Quien no tiene el valor de estar enfermo no tiene el valor de curarse, esta es la realidad, que confirma uno de los teoremas básicos del Principio Unico: cuanto mayor es la cara mucho mayor es el dorso, y que muestra también que cuanto más inteligente, mayor es la ignorancia en general.

Cuando la gente abandona la macrobiótica se vuelven muy felices, derrepente tienen más energía, engordan, las mujeres se vuelven más atractivas y los hombres elegantes, y piensan que estan en el camino correcto. Después de un tiempo, depende de la persona, generalmente se vuelven infelices, pero más infelices que antes de conocer la macrobiótica y desarrollan enfermedades más severas que antes de conocer la macrobiótica, pues cuanto mayor sea la cara mucho mayor el dorso. En potencia, esto es el orden del universo.

Al que tiene más salud se le dará más enfermedad. Es por eso que muchas personas que se curan por ejemplo de cáncer después de unos años de dejarlo terminan muriendo de esta enfermedad. El profesor Hideo Omori dijo una vez que los pacientes que se curan de cáncer por la macrobiótica, cuando lo dejan, mueren a menudo 5 años después.

Es por eso que más y más gente abandona la macrobiótica, porque son demasiado inteligentes, perfeccionistas, así que no pueden entender, o no quieren, el Principio Único.

Para entender la macrobiótica profundamente se necesitan al menos 16 años en el caso de las mujeres y 21 para en el de los hombres, que es el tiempo en que tarda en regenerarse la mente, pero quien es muy inteligente no tienen paciencia y estudia durante unos años y piensa que ya lo sabe todo y que ya no necesita entrenar, perfeccionar, aprender con quien tiene más experiencia.

Pero para entender el Principio Único es necesario al menos 10 años de estudio y seguir viviendo con pasión cada vez mayor, porque cada vez que abandonamos el Principio Único tendremos que afrontar problemas más o menos graves. Cada vez que surgen problemas es porque no consultamos la brújula del Principio Único.

Por ejemplo, si la persona se siente infeliz debe consultar el yin y el yang y darse cuenta de por qué es infeliz y no culpar a los demás.

El que se siente infeliz es porque está muy yin o muy yang, y aunque una desgracia sea diferente de la otra, el que está muy yin culpa a los demás, y el que está muy yang, culta y ataca a los demás.

El que se siente enfermo es porque está muy yin o muy yang, aunque una enfermedad es diferente de la otra; el que está muy yin tienen enfermedades crónicas, mientras que el que está muy yang tiene enfermedades agudas.

El que se queda pobre es porque está muy yin o muy yang, aunque una pobreza sea diferente de la otra; el que está muy yin trabaja mucho mentalmente y gana poco, mientras que el que está muy yang, trabaja mucho físicamente y gana poco.

Los que tienen problemas en el amor es porque están muy yin o muy yang, aunque una clase de amor sea diferente del otro: el que está muy yin no se siente amado y piensa que el otro no lo desea, y del otro lado, el que está muy yang, no ama al otro aunque su pareja sea una princesa o un príncipe.

Anónimo

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Verdades y mentiras de la soja

¿Por qué debemos consumir soja en una tierra de garbanzos como la nuestra? Hace años se puso de moda esta leguminosa en occidente y nos cantan sus propiedades en todos los medios de comunicación con anuncios llamativos. Y claro, todo el mundo a consumir soja, y cuanto más, mejor, no sea que nos quedemos sin sus fuegos artificiales. Pero pocos son los que han dado la voz de alamar antes esta avalancha martilleante, y creo que va siendo hora de saber qué y cómo estamos consumiento este producto.

soja

La macrobiótica es una filosofía que todo lo encaja maravillosamente, y es sabia por naturaleza y por observación natural. El macrobiótico experimentado sabe de sus propiedades Yin y Yang y por tanto comprende y comprendió hace tiempo que la soja ha de consumirse de una manera determinada y para una determinada acción. Hay mucha gente que comienza en la macrobiótica y que consume soja pensando que le será beneficioso, pero hay que conocer las leyes del Universo en profundidad para darse cuenta de que hay productos elaborados con soja que tienen diferentes energías: no es lo mismo el miso que el tofu, por ejemplo, dos elaboraciones realizadas ñcon soja. El miso es un fermento con sal, y por tanto es Yang, mientras que el tofu es muy frío, Yin, y paraliza el intestino y destruye el hígado. Aún así hay gente que la consuje habitualmente, todo depende del juicio de cada persona y de lo que cada uno quiere conseguir.

La soja y sus derivados son muy Yin (tofu, tempeh…), sin embargo el miso y el tamari son muy Yang, ya que llevan cereal y han sido fermentado con sal durante 2 años, tiempo suficiente para eliminar toda la toxicidad de la soja.

miso

El siguiente texto está extraído de un artículo de la Revista de Medicinas Complementarias. Medicina Holística. Nº 74, donde se explican algunas de las falsedades que nos han vendido en cuanto a sus beneficios. Te invito a que lo leas y opines.

La soja es naturalmente tóxica para el ser humano ya que contiene antinutrientes y sustancias que alteran nuestros equilibrios hormonales, y además a su procesamiento le añaden otros venenos. Desde hace algún tiempo asistimos a una promoción sin precedentes de los productos a base de soja. Hoy asistimos además a una intoxicación masiva que canta sus beneficios en todo slos medios de desinformación aborregadora. Por si fuera poco las farmacias, los herbolarios y las consultas médicas o naturistas actúan como correas de transmisión de esa infame propaganda. Probablemente ningún otro producto alimenticio tenga tantas firmas de relaciones públicas y publicidad trabajando en su promoción.

La soja está ya presente y oculta en más del 60% de los alimentos de los supermercados en USA. La FDA, el organismo más importante del mundo de control de alimentos y drogas (incluyendo los medicamentos) ha aceptado incluso etiquetar en algunos productos que tiene beneficios para la salud a pesar de las protestas de algunos de sus miembros.

¿Es la soja tan buena como pretenden que creamos? La respuesta es rotundamente NO. Descubramos por qué.

LA SOJA LLEVA USÁNDOSE DESDE HACE MILES DE AÑOS EN ORIENTE

Cierto y falso

La soja pertenece a la familia de las legumbres, posee la misa capacidad de su familia que es captar el nitrógeno de la tmósfera en los nódulos de sus raíces con la ayuda de las bacterias. En China la soja fue plantada durante siglos con este fin para reponer el nitrógeno, favorecer la rotación de los cultivos, y no para consumirla.

Un estudio del uso histórico de la soja en Asia muestra que sólo fue usada por los pobres; cuando no tenían nada que comer consumían frijoles de soja y los preparaban cuidadosamente (mediante la fermentación) para destruir todas las toxinas.

La industria de la soja dice que “las fórmulas de soja son saludables, ya que los niños asiáticos han consumido ésta durante siglos”. Se atreve a decir incluso que ” son mejores que la leche materna”, lo mismo que la multinacional Nestlé hizo con sus leches en polvo en contra del más elemental sentido común, de los argumentos científicos que demuestran lo contrario, y lo que es más grave, en contra de los bebés. Por el contrario, las fórmulas de leche de soja rara vez se usaban en Asia para alimentar a los niños.

En un escrito en 1930, el Dr. RA Guy, del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de Pekín, aclaró que “nunca se ha usado leche de soja para alimentar a los niños en Pekín. Esta fórmula no se hace en las casas, pero es vendida en las calles como una bebida caliente, rica en proteínas que es usualmente bebida por ancianos en vez del té. La leche de soja, aparte de ser dañina para los niños, es dificil de preparar”.

LA SOJA ES UN PRODUCTOS BIOLÓGICO

Cierto

La soja es sin duda un producto biológico, como la planta de la que se extrae el opio o la estricnina. La denominación de producto biológico es una coartada equívoca ya que todos los productos que da la tierra son biológicos, pero no todos han sido cultivados con los criterios de la agricultura biológica.

LA SOJA ES UN ALIMENTO QUE SUSTITUYE A LAS PROTEÍAS DE LOS PRODUCTOS DE ORIGEN ANIMAL

Cierto y falso

Las proteínas están constituidas por unidades elementales que son los aminoácidos. De ellos hay algunos que son esenciales, decir, que no pueden ser elaborados por el organismo y que por lo tanto deben ser aportados por la alimentación. La soja es muy rica en proteínas, pero es relativamente pobre en el ainoácido azufrado cistina, precursos de la cisteina, del flutatión y de la taurina.

Además, el procesamiento a alta temperatura tiene el desafortunado efecto secundario de desnaturalizar la lisina y los otros aminoácidos. Este proceso reduce todavía más la cistina y en consecuencia la capacidad hepática de desintoxicación.

LA SOJA TIENE NUTRIENTES DE FÁCIL ASIMILACIÓN

Falso

La soja tiene nutrientes de dificil asimilación, como el calcio. Además, es deficitaria en hierro, lo que puede llevar a la anemia, igual que la vitamina B12. También es deficitaria en tiamina o vitamina B1, y ya se han dado casos de bebés alimentados con fórmulas de soja con beriberi grave.

Contiene también varios antinutrientes como por ejemplo:

  • Inhibidores de enzimas digestivos, como la tripsina y otros necesarios para la digestión de proteínas. Los inhibidores de la tripsina y la hemaglutinina son además inhibidores del crecimiento.
  • Contiene ácido fítico, presente en un grupo de sustancias denominados fitatos (más que en otras leguminosas). Éstos son quelantes, es decir, que pueden unirse a iones metálicos y bloquear la asimilación y la biodisponibilidad de minerales esenciales: calcio, magnesio, cobre, hierro y zinc. Esto es particularmente grave en los bebés. Los fitatos son resistnes a las técnicas de reudción como la cocción prolongada a fuego lento
  • Por otra parte se ha comprobado que las fórmulas infantiles basadas en la soja pueden contener hasta 200 veces más manganeso que el de la leche de lactancia natural. El exceso de manganeso se acuula en los órganos internos incluyendo el cerebro y podría producir daños.

LOS PROCESOS DE ELABORACIÓN DE LA SOJA INACTIVAN SUS ANTINUTRIENTES

Falso

Los antinutrientes sólo son inactivados por la fermentación (salsa de soja, miso, tempeh, natto). Contrariamente a lo que se piensa, los antinutrientes no desaparecen completamente en el tofu (que no es soja fermentada sino que se elabora por precipitación con sulfatu de calcio o de magnesio, salde de Epson), ni por el cocimiento prolongado.

LA SOJA ES UN ALIMENTO SANO

Falso

La soja, incluso aunque no sea transgénica, produce numerosas patologías documentadas en la literatura científica desde hace años. La industria de la soja no puede excusarse, ya que sabía que la soja es patógena desde hace decenas de años. Por ejemplo sabía que la soja contiene agentes bociogénos desde hace más de 60 años.

La soja produce:

  • Alteraciones alérgicas, especialmente en niños, y casos de alopecia
  • Alteraciones del sistema nervioso y envejecimiento acelerado del cerebro: menor función perceptiva, peores resultados en los test y disminución del peso del cerebro, así como una tasa de más del doble de la enfermedad de Alzheimer en consuidores de tofu japoneses.
  • Alteraciones del comportamiento: aumento de la ansiedad, estrés, disminución de los comportamiento sociales, aumento del comportamiento agresivo y paradójicamente comportamiento de sumisión en animales alimentados con soja
  • Alteraciones del sistema inmunitario. La exposición a fitoestrógenos durante el embarazo y la lactancia se ha relacionado con la aparición de enfermedades autoinmunes en los niños
  • Alteraciones endocrinas: alteraciones del páncreas, alteraciones del tiroides (hipotiroidismo, tiroiditis autoinmune, cáncer de tiroides), alteraciones en las hormonas sexuales, alteraciones del comportamiento sexual, aparición de la pubertad precoz, anormalidades congénitas del tracto genital masculino, disminución de la fertilidad…
  • Aumento de malformacion en el nacimiento: criptorquideas, hipospadias, espina bigida, piernas deformes…
  • Alteraciones del material genético

LA SOJA PREVIENE EL CÁNCER (las mujeres asiáticas tienen meos cáncer de maa porque consumen soja en lugar de proteínas animales)

Falso

La soja nunca ha sido un sustituto de las proteínas animales y se consume moderadamente y de forma diferente. En Asia la soja se consume mayoritariamente como alimento fermentado, lo que minimiza sus antinutrientes. Es sólo un complemento alimenticio que se utiliza fundamentalmente como condimento en forma de salsa de soja y en otros productos fermentados que no se comercializan ni se toman en Occidente (miso, tempeh, natto).

El consumo excesivo de soja no sólo no previene el cáncer, sino que puede fomentar los cánceres ginecológicos y tiroideos. Además, la soja transgénica tiene más niveles de estrógenos que la soja natural, por lo tanto sus productos derivados serán todavía más tóxicos.

LA SOJA REDUCE LOS PROBLEMAS DE LA MENOPAUSIA

Falso

Esto se apoya por el hecho de que las mujeres asiáticas tienen menos síntomas al llegar a la menopausia. Hay estudios que no sólo mueestran su inefectividad sino que demuestran que las consumidoras de soja padecen los problemas de salud mencionados anteriormente.

LA SOJA DISMINUYE LA OSTEOPOROSIS MENOPÁUSICA

Falso

Hay estudios que no encontraron ningún efecto sobre la masa ósea de las isoflavonas de soja.

LA SOJA REDUCE EL COLESTEROL Y EL RIESGO DE ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES

Falso

Algunos estudios afirman que la soja disminuye el colesterol. Hace tiempo que las medidas del colesterol alto han sido desechadas, incluso en la medicina ortodoxa, como indicadoras de estados patológicos. La disminución del colesterol total no es beneficiosa para la salud y está incluso incriminada en la aparición de enfermedades como depresión y mayores tasas de suicidio. Además, la soja contiene hemaglutininas, unas sustancias que promueven la formación de coágulos sanguíneos responsables de accidentes cerebrovasculares, trombosis, etc.

La soja transgénica produce más grasa en la leche de vaca alimentada con soja. De este modo los productos lácteos sacados de animales alimentados a base de soja son todavía más tóxicos.

LAS FÓRMULAS INFANTILES A BASE DE SOJA SON SEGURAS

Falso

Esta afirmación lleva adheridas las afirmaciones siguientes, que son falsas: El nivel de fitoestrógenos en las fórmulas infantiles a base de soja es bajo. La mayoría de los efectos de los fitoestrógenos han sido positivos. Y la leche humana contiene fitoestrógenos.

Los primeros dos son mentiras, y el último también es fundamentalmente mentiroso. La leche materna de las mujeres que consumen productos de soja por supuesto que contiene fitoestrógenos, pero no la de las que no los consumen. Si los contienen son más de 1.000 veces más bajos que los niveles existente en las fórmulas de soja.

Prestigiosas agencias y asociaciones de alimentos infantiles y dietéticos son culpables de difundir las mentiras de los fabricantes de fórmulas de soja. Estas fórmulas basadas en soja son un experimento infantil a gran escala sin control.

LA SOJA ES UN PRODUCTO NO CONTAMINADO

Falso

La soja está contaminada por varios tóxicos bien identificados, como productos químicos (herbicidas: Roundup, glifosatos…). Un ejemplo significativo es que, en Argentina, para ocultarlo, se hizo una modificación de la legislación de las dosis máximas admisibles. De 0,1 partes por millón hasta los años 90, se pasó a 20 ppm como dosis aceptable a mediados de los 90. Esto representa un aumento de 200 veces el límite anterior.

Por otro lado, en el ailsado de proteína de soja (SPI), el producto se contamina con diversas substancias peligrosas, como el aluminio (relacionado con el Alzheimer y otras enfermedades neurológicas), por los solventes que dejan hexano (un derivado del petróleo), y por los nitritos que se forman durante el secado por aspersión. Los nitritos se convierten en nitrosaminas que son carcinógenos reconocidos.

LA SOJA ES UN PRODUCTO NATURAL

Falso

La soja actual es en su mayoría transgénica, es decir, creada por ingeniería genética.  Se calcula que hoy por hoy el 99% de la soja es modificada genéticamente en USA, y las compañías norteamericanas están presionando en todo el mundo para imponer su cultivo.

EL CULTIVO DE SOJA TRANSGÉNICA ES BENEFICIOSO PARA LA ECOLOGÍA

Falso

El aumento presupone que se utilizan menos tierras para cultivar más alimentos, pero no es así. El monocultivo de soja impuesto supone la destrucción de los recursos naturales, forestales, montes y selvas naturales, de la diversidad biológica y del ecosistema.

LOS CULTIVOS DE SOJA TRANSGÉNICA NECESITAN MENOS TÓXICOS QUÍMICOS

Falso

En realidad, el cultivo de soja transgénica supone un aumento de la contaminación por tóxicos biocidas. Varios estudios publicados desde 1.997 a 2.000 demuestran que los OMG necesitan más pesticidas y no menos. Un nuevo estudio preparado por el Northwest Science and Environmental Policy Center concluye que la siembra de cultivos transgénicos en EEUU durante un periodo de 8 años incrementó el uso de plaguicidas en unos 50 millones de libras, principalmente debido a los incrementos en el uso de herbicidas químicos rociados sobr la soja que ya es transgénicamente tolerante al herbicida. El estudio concluye que muchos agricultores están rociando cada vez más herbicidas sobre la soja transgénica con el fin de controlar malezas cada vez más fuertes y resistentes.

Naturalmnte, los herbicidas acabarán en nuestros platos o lo que es peor, en los biberones de nuestros hijos. Se encontró en comida para bebés que contiene soja transgénica, un porcentaje hasta 200 veces mayor de residuos del herbicida.

LOS BENEFICIOS DE LA SOJA ESTÁN AVALADOS POR LA CIENCIA

Falso

Por el contrario, son un ejemplo de la falsificación de la ciencia, ya que la indsutria de la soja maneja las riendas de la investigación. Congresos, trabajos de investigación, masters y publicaciones científicas son patrocinados por las multinacionales de la soja y de los transgénicos cuyo poder financiero les permite controlar los medios de comunicación, lanzando campañas mediáticas para promocionarla junto con los transgénicos y las maravillas de la biotecnología. Pero lo más grave es que su poder les permite incluso definir lo que es ciencia y lo que no lo es.

Los efectos sobre la salud de la soja transgénica son ocultados y trascienden los efectos negativos sobre el individuo. Se ha comprobado experimentalmente que el ADN transgénico ingerido en alimentos, se puede recombinar en el estómago y el intestino humanos transfiriendo a las bacterias de la flora intestinal propiedades de las plantas transgénicas, como por ejemplo la resistencia a antibióticos.

 

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El Shiatsu

Este texto ha sido sustraído del libro Shiatsu. Guía completa de Chris Jarmey y Gabriel Mojay.

¿Qué es el Shiatsu?

El Shiatsu es un método de manipulación del cuerpo que nos permite dar y recibir atención calor y curación mediante un contacto no invasivo.

Se desarrolló en Japón a partir de una síntesis del masaje chino llamado Anma y de técnicas occidentales de manipulación física. Como sistema completo de curación por el tacto, se alimenta ampliamente de aspecto de la medicina oriental tradicional. La técnica del Shiatsu incluye estiramiento, sujección e inclinación del peso del cuerpo hacia varias partes del cuerpo receptor para mejorar el flujo de la energía, la circulación de la sangre, la flexibilidad y la postura.

shiatsu

Aunque Shiatsu literalmente significa “presión con un dedo”, el espíritu del Shiatsu es de comunicación mediante el contacto. Para ser efectivo requiere sensibilidad a fin de sentir e influir positivamente en la calidad de la vitalidad interna del recepto. La vitalidad es la base de la salud y refleja la fuerza y la armonía de la circulación del Ki. El Shiatsu sensible y de apoyo tonifica y corrige el flujo del Ki, ayudando por tanto a restablecer la vitalidad y prevenir la enfermedad. Para lograr un Shiatsu verdaderamente de apoyo, debe administrarse con el peso del cuerpo relajado y con una transmisión sin esfuerzo del Ki.

La historia del Shiatsu

Aunque la palabra Shiatsu no fue acuñada hasta principios del siglo XX, sus orígenes se hallan firmemente en las raíces de la medicina oriental tradicional. Específicamente, se pueden remontar a China alrededor del año 530 a.C., cuando Bodhindharma introdujo un sistema de ejercicios para la salud y para el control sensorial conocido como Tao-Yinn. Dichos ejercicios incorporaban un sistema de automasajes y de terapia de puntos de presión autoaplicados para facilitar la desintoxicación y el rejuvenecimiento. Hacia el siglo X de nuestra era, la medicina china había sido introducida en Japón, y a partir de entonces comenzó a practicarse algo semejante al Shiatsu actual, una terapia entre el Anma y el Tao-Yinn.

 Shiatsu

Hace unos 300 años, durante la era Edo de Japón, a los médicos se les exigía que estudiaran Anma como un medio de familiarizarse con la estructura humana, con los canales de energía y con los puntos de presion, a fin de que pudieran diagnosticar con precisión y tratar con cualquier medio que consideraran adecuado, como la acupuntura, las hierbas o la manipulación del cuerpo. Graduamente, Anma fue quedando limitada al tratamiento de tensiones musculares sencillas hasta que en el siglo XX sólo estaba permitido usarla para promover el placer y el bienestar.

El Shiatsu acabó siendo reconocido como una forma legítima de terapia por el gobierno japonés a medidados de los años ciencuenta. Actualmente, la definición oficial dada por el Ministro japonés de Salud y Bienestar dice: «La terapia de Shiatsu es una forma de manipulación administrada mediante pulgares, los dedos y las palmas de las manos, sin el uso de ningún instrumento, mecánico ni de ningún otro tipo, para aplicar presión a la piel humana, con el fin de corregir disfunciones internas, promover y mantener la salud y tratar enfermedades específicas».

El desarrolo del Shiatsu en occidente

Shiatsu

El Shiatsu no llegó a ser ampliamente conocido en los Estados Unidos y en Europa hasta los años setenta, aunque ha sido practicado por unos pocos japoneses y occidentales desde su aparición. En Europa, el Shiatsu ha sido influido principalmente por los métodos Namikoshi y Masunaga, pero con una influencia adicional de la macrobiótica, que utiliza los Canales de Acupuntura y puntos de presión tradicionales. Este método incorpora un uso sustancial de los pies para aplicar presión y estiramientos, comúnmente conocido como técnicas “de los Pies Descalzos”. El Shiatsu, tal y como se practica en Europa, está relacionado principalmente con el método Masunaga (a menudo llamado Shiatsu Zen), con el Shiatsu Macrobiótico, con el método Namikoshi o con varios híbridos.

El Sahitsu Macrobiótico incorpora técnicas de los Canales Clásicos de Acupuntura y de los Pies Descalzos, según las propuestas de George Ohsawa, Michio Kushi y otros.

 

 

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Asociación Macrobiótica Isana

Ana López  junto con  Gustavo Coletto,  fundadores de la Asociación Macrobiótica Isana, difunden la macrobiótica que desarrolló Ohsawa y que fue transmitida por Rene Lèvy, fundador del centro macrobiótico Cuisine et Santé, en Francia. Actualmente Isana se encuentra en Segura, un pequeño pueblo de Tarragona, rodeado de naturaleza y serenidad.

Asociación Macrobiótica Isana. Segura (Tarragona). Cataluña

Asociación Macrobiótica Isana. Segura (Tarragona). Cataluña

Asociación Macrobiótica Isana

Desde su casi recién estrenado nuevo centro, Isana ofrece charlas, jornadas y estancias de corta y larga duración para cualquier persona que quiera iniciarse en la macrobiótica o que por el contrario, quiera seguir y profundizar en ella.

 

Ana López

Ana López. Asociación Macrobiótica Isana

Gustavo Cole

Gustavo Coletto

Conocí a Ana en una charla que dió en el centro de yoga Patanjali de Barakaldo. Ya tenía contacto con la macrobiótica, pero no a un nivel filosófico tan profundo, pues Isana ha sabido mantener el espíritu original de Ohsawa quiso transmitir, la mirada yin y yang del orden del universo. Como bien dicen, la teoría sin la práctica es inutil, y la práctica sin la teoría puede ser peligrosa. Quise aprender con ellos y me apunté al curso de formación que impartieron en Bilbao, donde pude comprender muchas cosas y despejar las dudas que, como es normal, se tienen al principio. A partir de aquel momento, he ido manteniendo la comunicación hasta este febrero que decidí darme una vuelta y visitar el nuevo centro en Tarragona.

Ana López, Gustavo Coletto y Leire Lekuona

Ana López, Gustavo Coletto y una servidora

Asociación macrobiótica Isana

Como siempre, acogida calurosa y mucha disposición fue lo que encontré, con charlas amenas y gente maravillosa. Gracias Isana!

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Té Mu, el espíritu de la Nada

El té MU es ciertamente único, tanto en su composición como en su sabor, pero en realidad el «té» MU no es un té. Se compone de muchos tipos de hierbas que se convierten en más efectivas cuando se combinan con otras, y esta combinación produce una cierta esencia, la cual no existe por si misma en ninguno de sus componentes aislados.

Te Mu o el espíritu de la nada

La palabra MU tiene varios significados: puede significar «nada» o también «único», pero su denominación proviene de la frase «mu cha kui cha». Mu cha significa «confusión, desorden, teorías desordenadas, Principio Único». Kui significa «nueve». Georges Ohsawa, el fundador y divulgardor de la Macrobiótica, dedicó buena parte de su vida a estudiar y clasificar textos antiguos de Medicina Oriental, incluyendo los clásicos de medicina herbaria de china. Como resultado de su trabajo y gracias a sus conocimientos del yin/yang produjo esta original bebida herbaria, originalmente basada en un remedio herbario tradicional llamado Chujo-to, «bebida caliente», inventada hace 300 años por la Medicina Oriental y que se usaba para fortalecer los órganos reproductores femeninos y era muy popular como el «té de la mujer». Ohsawa lo modificó ligeramente para que fuera apto para todo el mundo y lo llamó té MU.

Esencialmente, se trata de una combinación de 16 plantas y hiervas silvestres: Podemos encontrar piel de naranja, regaliz (Glycyrrhiza), jengibre, hueso de albaricoque, canela, Poria sclerotium (Hoelen), Atractylis, raíz de peonía herbácea, Coptis chinensis, clavo, Panax ginseng, raíz de perejil japonés, raíz de angélica, Cyperus, Rehmannia (Shengdihuang) y moutan (Cortex moutan radicis). Aunque la bebida es una combinación de elementos yin y yang, en su totalidad es una composión yang. También puede conseguirse un té MU menos yang conteniendo sólo nueve de estas plantas y que es más o menos similar a la bebida original. Contiene también Ginseng, una raíz muy fuerte que en macrobiótica no se acostumbra a utilizar. El Ginseng es una de las raíces más reputadas y preciosas en China; sin embargo, dentro de la combinación que ofrece el té MU, se convierte en más fuerte que el propio Ginseng aisladamente. Aún así y gracias a la teoría yin/yang, el té MU sigue teniendo un exquisito equlibrio entre estas dos fuerzas.

George Ohsawa te mu

Ambas combinaciones, tanto la de 9 como la de 16 hierbas, son muy efectivas para personas de constitución Yin y mujeres muy friolentas. También se lo emplea para:

  • combatir eczemas y otras patologías de la piel.
  • contrarrestar el efecto de drogas y medicamentos
  • vigorizar y tonificar todo el cuerpo, especialmente la sangre, la digestión, los riñones y los órganos sexuales.
  • desórdenes óseos y articulares.
  • problemas renales.
  • cansancio.
  • tos con expectoración húmeda y mucosa, y problemas respiratorios en general.
  • problemas en el sistema digestivo, como debilidad estomacal e hinchazón intestinal.
  • problemas en el sistema reproductivo (calambres menstruales o irregularidades menstruales). Para la vitalidad sexual.
  • Yin sanpaku (el blanco de los ojos mostrándose bajo el iris).

Preparación y uso:

Para personas saludables: hervir el contenido de una bolsita (se puede abrir) durante 10 min. en 3 tazas de agua. Este té es bueno para aliviar el cansancio, para yanguizarse y para perder peso.

Para enfermos: hervir el contenido de un una bolsita en 3 tazas de agua durante 30 min. (hervir 5 y luego 25 al mínimo). Debe quedar 1 ½ taza de té. La cantidad es para una persona por día. El té puede recalentarse. Las personas yin pueden tomar este té todos los días durante 1-2 semanas.


El Espíritu de la Nada (Mu): La nada es el concepto central en el entrenamiento espiritual del Zen y de otras filosofías orientales. El estado de la Nada es el de adaptarnos libremente a las constantes cambiantes circunstancias de la vida reconociendo que somos ignorantes, que todo lo que hagamos es en vano. La total entrega del ego es igual a la aceptación total de lo que nos rodea y que se extiende hasta el Orden del Universo. Vivir con el espíritu de la Nada es vivir con la forma de vida del Orden del Universo.

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Macrobiótica zen

El zen macrobiotico
Macrobiótica zen
Geoge Ohsawa
Prólogo por Mauricio Waroquiers
144 páginas
ISBN: 978-987-23034-6-4
Castellano
Edición Rústica
Publicaciones GEA

El libro de cabecera por antonomasia de toda aquella persona que quiera conocer y adentrarse en la macrobiótica, escrita por su fundador y divulgador George Ohsawa (Nyoiti Sakurazawa).

«Todas las grandes religiones nacieron en Oriente, región de la luz. Gracias a éstas, los pueblos orientales, y sobre todo los de Extremo Oriente, vivieron pacíficamente durante miles de años hasta la llegada de la civilización occidental. Pero todo cambia en este mundo fluctuante; cuando los países de Asia y Africa fueron colonizados, su pacifismo les hzo abandonar las tradicones y adoptar las costumbres de Occidente. La civilización importada se volvió más y más poderosa, las guerras más y más crueles, y hoy en día la civilización científica es la nueva religión de la Humanidad. La admiramos mucho, pero ¿podemos nosotros pretender que se lleve de la mano con la antigua civilización y sus conceptos de salud, libertad, felicidad y paz?»

«Considero que si los occidentales aplicaran la filosofía orienta, llegarían no sólo a resolver sus numerosos problemas de orden científico y social, sino también dos grandes interrogantes:la salud y la felicidad. El primer paso en esta dirección consiste en estudiar la alimentación oriental base de la salud y vida venturosa, considerada en Japón como el arte divino de la vida. Este arte reposa sobre numerosos principios, mientras que en Occidente parece guiarse por la busqueda de  placer o sea por motivos bastante bajos. Aquellos que acaban de hacer lo que se llama un buena comida muestran, evidentemente por sus rasgos, que están cansados y hasta intoxicados por los alimentos demasiado ricos que han consumido, y sus manifestaciones tampoco demuestran la lucidez de su inteligencia.»

«Los verdaderos chefs japoneses y chinos preparan platos que no solamente son exquisitos para los que no tienen arruinadas las papilas gustativas por el alcohol o los fuertes condimentos, sino que son capaces, además, de cimentar la salud y luego la felicidad. El régimen de los monasterios Zen en el Japón es llamado Syozin Ryori lo que quiere decir cocina que mejora la comprensión.»

«Si las industrias alimentarias de Occidente pudiesen producir una alimenacion macrobiótica, realizarían la primera revolución de este tipo y crearían las condiciones para el desarrollo de una era de paz, libertad y felicidad.»

George Ohsawa

 

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La salud y la enfermedad: la filosofía del Yin Yang

Este texto ha sido sustraído del libro Recetario Zen macrobiótico de Yukio y Koto Nakamura.

SALUD

La definición de la salud dada durante siglos por los sabios de Oriente se basa en 6 puntos, de los cuales los tres primeros son físicos y los tres úlitmos psicológicos:

  1. Ausencia de fatiga
  2. Sueño profundo
  3. Buen apetito
  4. Buena memoria
  5. Buen humor
  6. Rapidez de raciocinio y de ejecución

(* N.E.: También existe un número 7, el de la justicia suprema, pero no se especifica en este libro)

Macrobiotica

El hombre sano debe gozar de todos ellos. La carencia o debilitameinto de cualquiera de ellos implicaría un cierto grado de enfermedad.

La macrobiótica zen, si bien está basada en los principios de la filosofía de los opuestos (Yin-Yang), no podrá traer una cura y felicidad completos si no se comprenden sus principios, su filosofía: “Lo blando (yin) no existe sino en función de lo duro (yang), y lo duro de lo blando. El camino del medio es la flexibilidad, por eso el sabio resiste la presión de los débiles tanto como la de los fuertes”.

Quisiéramos hacer resaltar un aspecto importante del régimen que percibimos y que en la práctica de la dieta se ha soslayado bastante, y es la afirmación de que toda enfermedad proviene de la culpa de actuar contra el Orden del Universo, de violar la naturaleza misma de las Cosas, por pretender acomodar la realidad a nuestras conveniencias, en vez de aprehenderla tal cual es. Su finalidad, en última instancia, es llegar a la comprensión de esta realidad última.

Traducido a la macrobiótica significa que, frente a cualquier malestar o enfermedad, la pregunta básica es la siguiente: ¿En qué he faltado yo a ese Orden? ¿En qué aspecto o de qué forma estoy actuando contra la Naturaleza, contra mi naturaleza? Es también en este punto en el que falla la aplicación médica de la psicología, pues procura integrar al individuo dentro de una sociedad quizás más enferma que él mismo, en vez de integrarlo dentro del Orden Natural. Es un círculo vicioso sin salida mientras persista en ella.

Indudablemente es un camino largo y paciente llegar a conocer ese Orden, esa Naturaleza, pero no imposible puesto que nosotros formamos parte y somos esa Naturaleza, y ese conocimiento está en nosotros mismos. Por lo tanto, la enfermedad hace su aparición cuando nos hemos faltado a Nosotros Mismos, al Orden del Universo, a la Naturaleza, no a la sociedad de los hombres. Es curioso, pero el planteamiento de esta pregunta siempre tiene respuesta. No le hacemos caso a esa respuesta porque no es quizás la que desearíamos que fuera: a menudo es bastante molesta. Resumiento, no somos tan ignorantes de esa respuesta, la conocemos pero no la quisiéramos. Y aquí surge otro aspecto fundamental de la macrobiótica: no sólo nos fortalece en lo físico, sino que trabaja a favor nuestro, a nuestro lado, cooperando con su aporte de lucidez, fortaleciendo nuestra voluntad, ayudando a nuestra propia creación.

Porque la macrobiótica zen es creación, como lo es el Budismo, y toda creación es transformación.

Pero el hombre vive rodeado de temores y son éstos los que lo traban. Miedo y neurosis son sinónimos.

El hombre occidental vive en el peor de todos ellos, porque es el básico. No es el temor a la muerte, sino al hambre. Una mesa bien servida es símbolo de un buen estatus económico y todos se esfuerzan por ello, incluso el que no está en condiciones económicas para ello. Es así como nos encontramos muchas veces que la mesa del hombre pobre aparenta ser la del rico o viceversa. Hay en ello un sin fin de valores alterados, sobre todo si pensamos lo que cuesta, económicamente hablando, el poner una mesa así. Se distorsiona el espíritu. Se produce un desequilibrio entre Yin y Yang. En Oriente no ocurre así. Es el equilibrio, la filosofía del Yin Yang quien preside la mesa familiar. No es la abundancia, sino el equilibrio, no es el estatus, sino la sabiduría la que rige la primera Ley, la de la Supervivencia. Verán qué alivio experimentarán cuando permitan que el Espíritu también acepte su responsabilidad en estos asuntos. Depende de Uds. Los esfuerzos materiales también deben ser equilibrados con los esfuerzos espirituales, ¿o es que el Espíritu se ha dado a la vagancia, como dicen ustedes? No señores, en Macrobiótica hay que ejercer la Voluntad y Sentarlo a la mesa. Así la comida se hace Ritual Sagrado, y todo aquello en donde se manifieste su presencia. La oración entre Cristianos tiene el mismo sentido, solo que las filosofías del Extremo Oriente son esencialmente prácticas, con milenios de experiencia de ejercitación en esa práctica, lo que nos ha permitido perfeccionar una técnica, que si bien no reemplaza ni lo pretende a la oración, la ayuda. El hecho en sí de aplicarla, ya es una forma de oración.

dieta macrobiotica

dieta macrobiotica

El comer no debe costar al hombre la proporción enorme de su sueldo que hoy le insume, pues no sólo de comida se vive, aunque esa es desgraciadamente la situación de una gran mayoría. La macrobiótica es el camino que puede romper ese círculo, y Oriente, por medio del maestro Ohsawa, nos lo ofrece. Y con ello el poder atender a otras manifestaciones superiores del espíritu, y como dice un antiguo proverbio chino: “Si tienes dos panes, vende uno y compra un lirio”. Pero para eso hay que tener los dos panes primero.

Otro aspecto igualmente importante de la macrobiótica es su afirmación de que cada persona debe ser su propio médico. Claro que es la consecuencia natural de lo dicho en el párrafo anterior, pues cada uno debe hacerse responsable de sí mismo, en lo físico como en lo espiritual.

Ahora procederemos a dar una lista de los factores, cualidades y colores, yin y yang que intervienen en la preparación del alimento.

YIN Y YANG

Primero daremos, a manera de informe y muy brevemente, citando parte del texto de Ohsawa, para quienes no hayan tenido oportunidad de conseguir su libro antes de que agotara, una información rápida sobre el tema.

Yang es fuerza centrípeta, calor, sonido, peso, densidad, fuego, tiempo. Yin es fuerza centrífuga, expansiva, frío, expansión, liviandad, silencio. En colores, los cálidos son Yang y los fríos Yin, con todas las graduaciones intermedias. Es tan simple como el arco-iris, que va del extremo rojo Yang, pasando por el naranja, amarillo, verde, azul e índigo, hasta el extremo violeta Yin.

En cuanto a formas, tomando las mismas formas como ejemplo del uno y del otro, aquellas en forma vertical, que fluyen hacia lo alto, cuyo apoyo es más frágil, son Yin. En cuanto aquellas mismas en forma apaisada, que parecieran achatadas por la fuerza de la gravedad, cuyo apoyo se aparece sólido, son Yang.

Científicamente, el Sodio sería Yang, y el Potasio Yin, y el equilibrio Sodio/Potasio sería el correspondiente al equilibrio Yin/Yang en el organismo humano y de aquello que utilizamos para nuestra alimentación.

Los climas fríos producen elementos Yang, los climas cálidos producen elementos Yin. Es decir, Yang crea Yin y viceversa, y eso hace el movimiento continuo del Universo, a su constante transformación. Un ingrediente Yang puede convertirse en Yin y viceversa, Yin puede transformarse en Yang.

En cuanto al paladar, lo ácido y dulce corresponde a Yin, así como lo salado y amargo a Yang. Y como en los colores, hay infinidad de sabores intermedios. El azúcar ocupa el extremo Yin, en lo que a alimentos se refiere.

En la alimentación, la proporción de equilibrio es de 5 (Yin, K) por 1 (Yang, Na), según nos informa Ohsawa. Como puede observarse ahora, en Occidente la alimentación es excesivamente Yin, desde que se nace, además de tóxica, sobre todo en verano con las bebidas efervescentes, helados, etc.

ENFERMEDAD

Los índices de desequilibrio o enfermedad la constituyen los siguientes síntomas:

  1. Fatiga, causada por la vida indisciplinada, desordenada. Obesidad y nervios destrozados. Un hombre perezoso es un enfermo.
  2. Dolor y sufrimiento, no asociados a la enfermedad específica, pero causada por excesos sexuales, extravagancias o excentricidades alimenticias.
  3. Síntomas crónicos, causados por desequilibrio entre Yin y Yang en la alimentación, por capricho o autoindulgencia. Dolores de cabeza, estómago, úlcera, diarrea, presión de vientre y enfermedades de la piel o la sangre
  4. Síntomas simpáticotónicos o vagotónicos, cuando la enfermedad crónica llegó al sistema nervioso autónomo.
  5. Alteraciones fundamentales o estructurales en los propios órganos.
  6. Enfermedades psiconeuróticas, emociones, tales como la esquizofrenia, neurastenia, hepatitis, enfermedades de Basedow, dilatación cardiaca.
  7. Enfermedad espiritual. Personas que pueden ser en apariencia sanas, pero sufrir las consecuencias sociales de la arrogancia e intolerancia. A pesar del suceso externo, no tienen fe, esperanza, alegría o amor. Su fin es inevitablemente trágico.
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El equilibrio en los alimentos: el yin y el yang

Este texto ha sido sustraído de la web Nishime, macrobiótica para el día a día y reproducida en su totalidad.

En muchas ocasiones escuchamos que la macrobiotica prohíbe ciertos alimentos. En mi opinión esta afirmación no es cierta. Macrobiotica da la capacidad de elegir en libertad lo que comes. Conocer las propiedades, cualidad energética de los alimentos y hacer un ejercicio de auto-observación, te ofrece la capacidad de nutrirte con lo que necesitas en cada momento. Nada está prohibido, nada es bueno o malo. Hay alimentos que son más adecuados que otros, dependiendo de cada persona, del momento y del lugar.

Macrobiótica yin yang

¿Por qué utilizamos unos alimentos de forma habitual, otros de forma eventual y otros en ocasiones extraordinarias? La respuesta es el equilibrio: Macrobiotica es sinónimo de equilibrio. Equilibrio en lo que comemos, equilibrio con el entorno, con otros seres vivos y por supuesto con nosotros mismos. Utilizamos aquellos alimentos que son más equilibrados a nivel energético. Veamos una clasificación de alimentos:

Alimentos extremo Yang: sal , huevos, carne (pollo, carne roja, ternera), quesos curados y salados, harinas y horneados y pescado azul. Concentran la energía. Pueden tener uno o varios de los siguientes efectos: calentar, secar, contraer, cerrar, tensar .

Alimentos extremo Yin: químicos: aditivos, fertilizantes, medicamentos, azúcar, chocolate, bebidas alcohólicas, especias, frutas y verduras tropicales, lácteos, queso fresco y requesón, solanáceas: tomate, patata, berenjena y pimiento. Dispersan la energía. Pueden tener uno o varios de los siguientes efectos: refrescar, enfriar, dilatar, hinchar, abrir, relajar, debilitar.

Macrobiótica yin yang

Extremo no es sinónimo de malo o perjudicial, simplemente su efecto es más intenso, por eso no son alimentos para utilizar en grandes cantidades ni a diario. Lo ideal es evitarlos o consumirlos en pequeñas cantidades. Y sobre todo asegurarse de que sean de alta calidad.

Consumir alimentos extremos de forma habitual nos lleva a la necesidad de consumir otro alimento del extremo contrario, a fin de nivelar nuestro equilibrio físico-energético. Un ejemplo claro sería una típica comida de Navidad: fritos, carnes… son alimentos que acompañamos con bebidas alcohólicas, postre helado, turrón… azúcar.

Alimentos de centro: cereales integrales, legumbres, vegetales, frutos secos, algas y pescado blanco. Se pueden a su vez clasificar en expansivos y contractivos. Aunque sus efectos son mucho más suaves que los de los alimentos extremos. Son los más adecuados para comerlos a diario.

En el equilibrio está la clave para tener una vida satisfactoria y conseguir todo aquello que te propongas.

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Conferencia de René Levy

Esta es la transcripción de la conferencia que ofreció René Levy en la feria Bioterra del 2009 en Irun. René fue alumno directo de George Ohsawa  y fue fundador de Cuisine et Santé en Saint Gaudens, Francia.

Buenos días a todos. Es un gran placer para mí estar en esta sala con todos mis amigos que han venido a verme.

A veces tenemos dificultades para saber qué alimentos corresponden realmente a nuestra salud. Yo he tenido mucha suerte: hace 50 años conocí a un maestro japonés que veía la alimentación no como pura composición de alimentos, no como un aspecto dietético, sino que también se preocupaba por su aspecto energético y explicaba que el mundo se encontraba a merced de dos fuerzas, que son una especie de polaridad que hace que las cosas vayan siempre juntas: el hombre y la mujer, la izquierda y la derecha, el cielo y la tierra, el día y la noche, invierno y verano, lo concetrando y lo dilatado, y es este concepto lo que resulta difícil para los occidentales, porque nos centramos más en el aspecto inmediato y no indagamos en el mecanismo de la vida.

René Levy

Todos tenemos un corazón que se dilata y se contrae infinitamente, y esto es la manifestación infinita de la vida, el aspecto eterno de las cosas. Y si pudieramos trasladar ese mecanismo a los alimetos, si la utilizáramos en los momentos más críticos y más difíciles, sería maravilloso ver cómo podemos ser maestros de nuestra propia vida, de nuestra calidad de vida, de nuestra vida psicológica, fisiológica, y que podemos cambiar incluso nuestro destino. Esto es lo que me ocurrió a mí hace unos 50 años. Recuerdo que estaba muy dilatado, bebía mucho líquido y comía muy dulce, me encantaba comer mucho. Qué verguenza, ¿verdad? Y sin embargo pude cambiar mi vida y estoy muy agradecido, tanto que con 80 años todavía puedo controlar mi vida y la de muchos más en el centro donde a veces preparamos la comida para unas 100 personas. Estoy muy agradecido y por eso estoy aquí hoy, a petición de mis amigos del País Vasco. He venido unas 30 veces para dar conferencias en Pamplona, Tolosa, San Sebastián… en muchos lugares. Y me han entregado una txapela honorífica [aplausos].

Ahora estamos todos aquí con buena salud, pero hay lugares que no conocemos donde la gente sufre, vive con angustia. Y la macrobiótica, que es el arte de prologar la vida y de rejuvener nuestra sustancia, nuestro sentido, nuestras células, nuestra piel, etc.,  ha permitidio a mucha gente volver a vivir y descubrir que la salud es una exigencia nutricional. Estamos en una sociedad de consumo, la sociedad de la abundancia, y está mal visto privarse de todo lo que se nos ofrece. Jesús nos daba esto, el grano y la sal, [hay dos platos delante de él, en uno hay arroz integral y en el otro sal sin refinar]  y con el grano y la sal nos encontramos en el camino hacia la salud, y en el camino hacia la libertad; es la verdad de sí misma. No podemos hacer trampa: si somos desgraciados, si sufrimos, nos tomamos unos granos, un poco de sal y el organismo nos lo agradece. Es difícil hacer entender esto a mucha gente en nuestra época y la macrobiótica se presenta como esa posibilidad. Además, en torno a ese grano y a esa sal, podemos crear una gastronomía nueva, que sería el acontecimiento del 3er milenio. Por que se habla del 3er milenio que será espiritual o no será. La gente descubrirá una nueva vía para evitar la democratización de la enfermedad, la democratización del cáncer, de las enfermedades cardiovasculares, que están esperando a a cada individuo al final de su vida, ya que parece que nadie se pueda librar de algo así, porque ya nadie se muere de larga vida, todo el mundo se muere de alguna enfermedad.

Hemos progresado en la historia del hombre y sin embargo hemos avanzado para tener una conciencia excepcional de lo que es la verdad auténtica, la verdad real, y esto es todo un aprendizaje. No es fácil reeducarse, descondicionarse. Hace un momento me preguntaban: “¿Qué puedo hacer? Tengo que correr 110 kilómetros.” ¿No es algo excesivo? Pero hay personas que tienen una constitución que les permite hacerlo. Me he quedado mirando a esta persona y he visto que tenía el contorno del ojo blanco en lugar de tenerlo rojo. Me pareció que estaba algo pálido por lo que he temido que su alimentación era demasiado líquida, y lo líquido es yin, es pasivo, y hay que hacer que intervenga una materia sólida como es el grano, incluso en el deporte. Todo esto exige mayor perspicacia, mayor percepción de lo necesario. Conocí a una persona de Etiopía que ganó el maratón en 1964, y durante 42 kilómetros, con mucho calor, observé que no bebió ni una gota de agua. ¿Acaso la enfermedad no procede de un exceso de líquido? Me acaban de ofrecer agua y le he dicho a mi hijo Joan: una piel de tambor, para que suene, tiene que estar seca y si tengo que hablar necesito mi voz, que tiene que vibrar, y si bebo impido esa vibración. Mucha gente viene a nuestro centro y descubre que la bebida puede ser algo pernicioso y sin embargo los médicos recomiendan que se beba mucho porque beber se ha convertido en una obligación. Y es que cuando comemos carne, que es la parte más concentada de la creación si lo comparamos con los vegetales, que son frios y húmedos, en ese caso los médicos tienen razón incitándonos a beber al máximo. Si tomamos azúcar, que es un producto refinado muy peligroso, ya que sabemos que es cancerígeno a ciertas dósis, la gente al final muere por cáncer porque precisamente abusan de la proteína animal que tiene un gran poder de expansión en un medio muy dulce y que no es un medio resistente. Y he dicho a esta persona: mucho cuidado, no bebas mucho, y si bebes, tienes que tomar algo que tenga una pequeña concentración mineral. Pero si tomamos azúcar hay que beber; si tomamos fritos hay que beber; si tomamos productos concentrados como huevos, queso, charcutería, por supuesto hay que beber. Pero si solo tomamos el grano, como la gente que ya ha venido a nuestro centro para resolver sus problemas e intentar mantenerse en plena forma, en ese caso no es necesario beber, porque el grano se vuelve líquido en la boca, y hoy podemos distinguir 2 personas diferentes en el mundo: al igual que los animales, hay gente que mastica y que fluidifica el alimento y la gente que traga y que tienen que recurrir a todos los líquidos posibles e imaginables, tanto los internos como los que absorben por necesidad.

Con la masticación, que puede ser de 200 veces por bocado, realizamos una transformación de nuestro propio terreno, porque el alimento es nuestro material de construcción. Cuando empezamos a ver la alimentación como algo que se convierte en nuestra sangre, en nuestra piel, en nuestra carne, en nuestros tejidos, vemos que es lo mejor del hombre, es su poder sobre sí mismo; en la sociedad moderna nunca se recurre a ello, y hay circunstancias en la vida, como cuando se está enfermo, que hay que recurrir a ello y esto nos permitiría liberarnos de un exceso de medicación, un exceso de medicina, que se ha convertido en algo muy preocupante, ya que se considera que un 35% de los enfermos en los hospitales es debido a las consecuencias y efectos secundarios de la medicación.

He conocido a una familia españols que vino a nuestro centro por culpa de un hijo de 13 años que tenía un tumor en un riñón. En unas pruebas se descubrió este problema, el riñón izquierdo era mucho mayor que el derecho. Sus padres habían oído hablar de la macrobiótica y la habían practicado, y pensaron: antes de tener que quitar el riñón y quizá un transplante, que es un gran problema, vamos a probar con la alimentación macrobiótica. Insisto, es un niño de 13 años y hay que acompañarle porque si no se va a sentir muy solo. Y ocurrió algo extraordinario: la madre, el padre y sus 4 hermanos dicidieron seguir la dieta de la sal y el grano durante 40 días, y algo increíble y extraordinario pasó: el riñón recuperó su tamaño normal, el tumor se redujo y el niño ahora vive normalmente, mientras que el tumor sigue reduciéndose cada vez más hasta que haya desaparecido por completo. Y la pregunta es la siguiente: ¿cuál es ese fenómeno que ha permitido que esto ocurra, hasta el punto de que los médicos no impiden a ese niño que siga en este camino? ¿Qué es lo que ha actuado para conseguir esa transformación? El yin y el yang. De la misma manera en que el corazón se dilata (yin) y se contrae (yang), podemos del mismo modo concentrar y dilatar. Si al niño se le hubiese dado el arrzo con mucho líquido, no habría habido ningún resultado. Masticó el arroz porque sus padres masticaban. Cuando un niño viene enfermo es responsabilidad de sus padres porque demuestra que no lo han educado bien a nivel de alimentación. Le han enseñado al niño a abrir el frigorífico y a servirse solo.

René Levy

Nosotros no tenemos frigorífico. Si conocéis algún enfermo con esclerosis o con cáncer, decidle que hay que eliminar el frigorífico. Porque la muerte está dentro. Es difícil hacerlo, necesitamos una alternativa, y la macrobiótica contiene 300 recetas de base y desde hace 50 años yo sigo inventando platos gastronómicos hasta el punto que recibo a menudo a restauradores del País Vasco que vienen a inspirarse de esta cocina y que a menudo la utilizan para ellos mismos cuando se sienten algo cargados o cuando tienen algún problema de salud. Intento sistemáticamente que cuando conozco un enfermo en una familia los demás no lo vean como un extraño que va a tener que seguir un camino dificil cambiando su alimentación. No. En las tribus indias de América, cuandno uno está enfermo cambia su alimentación pero toda la familia también. Toda la tribu incluso. Y un día, si hay una epidemia de gripe, como la OMS poarece temerlo, todo el mundo tiene que alimentarse de forma anti-infecciona, anti-cancerígena, anti-esclerótica, anti-depresiva, anti-fatiga… porque la macrobiótica empieza por una pequeña explicación de ese orden universal, el yin y el yang, y explica a la vez que la salud noes lo que creemos. Es algo que todavía está por descubrir, es el nuevo continente.

Primera condición de la salud: nunca estar fatigado. Comemos cuando estamos cansados. Si uno está enfermo es porque está cansado, el cansancio de los órganos, de la sangre: son los venenos que absorvemos. Pero cuando estamos enfermos es mucho más, hay que encontrar el alimento más adecuado para nuestra constitución humana, y ya no se trata de bromear, ni de hacer trampa: el grano y la sal, un poco de verduras que crecen pegadas al suelo como zanahorias, cebollas, nabos, coles, calabaza, puerros, y con el fuego, sal, agua, tiempo y la presión, toda la acidificación se puede transformar. Esto es lo que quiero enseñaros.

Me encuentro un poco solo después de 50 años. Los discípulos de Ohsawa, a menudo sus mejores estudiantes, han desaparecido ya con la edad. Con los problemas de la vida han ido desapareciendo y me encuentro solo con este tesoro. ¿A quién se lo voy a entregar? A los enfermos, claro. A las madres que cocinan para sus hijos y a las personas que tienen mayores que cuidar. Mi mayor felicidad en la vida ha sido ver a mi padre, abandonado y deshauciado por la medicina, casi ciego y paralizado con parkinson, haberle podido alimentar y haberle permitido vivir muchos años más con buena salud. Todavía le estoy escuchando diciéndome: veo, veo! Puedo leer el periódico y pueod andar! Y mi madre igual. Hay que pensar en eso, porque por mucho que sepamos de dietética de higiene alimentaria, por muy ortodoxos que seamos con respecto a los alimentos biológicos, hay que ir más allá.

Hay 7 especies. El gusano en la tierra: come tierra y fertiliza la tierra. Es el intestino oscuro de la tierra. Luego está el pez en el agua. Bebe agua y se traga los microorganismos que están naciendo constantemente en el agua. Y es feliz. No hay nada más feliz que un pez en el agua, ¿verdad? El tercero es el cordero, la vaca, todos los animales hervívoros. El vegetariasnimo es un intento de evitar los productos animales, pero esto no es el equilibrio yin y yang. Yo conozco muchos vegetarianos que han venido a verme, como si yo fuese un curandero, a pedirme consejos de salud y me decían por ejemplo que se despertaban mucho por la noche para ir a mear. Y mucha de esta gente que se levanta por la noche a orinar en unos días se curan. El vegetariasnimos hay que hacerlo con el yin y el yang. Esto es vegetal (arroz) pero está concentrado, es yang. Y las lechugas y frutas son yin por lo que distienden la vejiga, acidifican la sangre y lleva a un envejecimiento precoz.

René Levy

Hay otra especie que son los carnívoros, los comedores de carne de hoy, y atención con la gastronomía moderna, que no es la gastronomía vasca de antaño. Cuidado! Nos hemos dejado penetrar por la idea de que la proteína es indispensable y que si no tenemos carne en abundancia la gente no se queda satisfecha. Es porque no tienen cereales. Yo empecé siendo carnívoro hace 50 años y he descubierto que comiendo esto [arroz] me siento satisfecho, no estoy fustrado, no necesito carne. La cuarta especie son por tanto el león, el tigre, el perro, el lobo. Esta alimentación acorta la vida e incluso podríamos considerar que la medicina moderna necesita desarrollar de forma increíble aparatos por culpa del “carnivarismo”. En francés cáncer y carne es el mismo término. La carne lleva automáticamente al cáncer, y me van a preguntar que por qué. En primer lugar, la carne es tratada con hormonas, o sea, adopta un poder de expansión que no tiene de por sí la carne. Los animales también son tratados con medicamentos y comen hierba a menudo tratado con pesticidas o que contienen productos como fertilizantes químicos, pero eso no es lo más grave. Lo más grave es querer añadir carne a la carne. En un momento dado el organismo ya tiene su propia carne, y al igual que el organismo tiene su constante salida, su constante hídrica, su constante térmica, que es nuestra temperatura, también tiene su volumen de carne.

Hace poco una señora me ha llamado diciéndome: quiero ir a su centro y quiero hacer ayuno. Y le dije: bueno, esta casa no es una casa de ayuno, es para aprender a alimentarse, para ir aprendiendo este arte culinario macrobiótico. Y me dijo: entonces, ¿dónde puedo ayunar? Pues váyase usted a Etiopía, le dije. Y me colgó el teléfono. La cuarta etapa de la alimentación por tanto es la carne, y se paga muy caro. ¿Hasta dónde vamos a llegar para darnos cuenta de que el exceso de proteína animal puede convertirse en la expansión final?, ¿hasta dónde hay que llegar? La macrobiótica no excluye la carne, podemos consumir productos animales. Aquí hay 10 régimenes alimentarios [enseña el libro Macrobiótica Zen, de George Ohsawa]. Es cierto que la gente dice que la macrobiótica es 100% cereal, sólo cereal; pues no, no es cierto. Eso es así únicamente para una persona que está muriéndose, alguien que está desarrollando un mal grave, entonces aplicamos más cereales y más masticación, y más masticación mayor conciencia y la persona se cura a través de su conciencia. Yo apelo a mi conciencia. La persona se cura a través de su conciencia. Respiración consciente. Alimentación que acentúa el estado de conciencia, puesto que está presente, hay una acción voluntaria. […]

Esta gastronomía no es únicamente vegetariana, se basa en el equilibrio del yin y yang; no podemos decir a los esquimales: comer solo ensalalda! Viven en un medio muy frío y necesitan grasa para protegerse y también necesitan carne para tener una concentración mineral que les permita pasar los momentos más difíciles del invierno. Haya que saber además que no suelen vivir más de 40-45 años de media. Por lo tanto, 4ª etapa de la alimentación, la carne, que está hecho para los animales que tienen un intestino más corto y por lo tanto viven menos tiempo. Por eso las personas que comen carne impiden su longevidad natural.

He venido aquí para abordar el tema de los alimentos que rejuvenecen y que prolongan la vida. Por lo tanto es mi obligación señalar todo esto y decir que con esto que tengo aquí estamos en el aspecto bíblico, es decir, después del diluvio Dios dijo: el hombre se ha portado mal y vivirá 120 años, mientras que Matusalen vivió 900 años. Pero quizá a Matusalen le pareció demasiado, ¿no? ¿Quién quiere vivir 900 años? Nadie, ¿pero 100 años? Yo quiero vivir si aún me queda algo que dar, algo que ofrecer. Porque la vida es un regalo y hay que transmitirlo.

Pasamos a la quinta etapa de la alimentación: la fruta, el mono, yo, el egocentrismo. Nos encontramos en una sociedad, creo que un poco menos en el País Vasco, en el que el egocentrismo es muy fuerte; el individualismo se ha vuelto algo muy potente y ésta viene a través de este tipo de alimentación y necesitamos buscar una alimentación verdadera. Admiro mucho la amistad sincera, la fraternidad que existe en vuestra mentalidad, y este espíritu de familia tan extraordinario que me encanta, pero está claro que el egocentrismo es muy fuerte.

La sexta etapa es el grano. En el génesis, Dios dice: a los animales les doy la hierba de los campos, a los pájaros les doy lo que está en el cielo, y a tí, el hobre, te doy las plantas que llevan grano. Está escrito, pero no lo vivimos así salvo en algunas regiones concretar, como por ejemplo en Ecuadro, donde existe un valle a 1.500 m. de altitud; ahí viven personas con un modo de vida muy pobre, comen un poco de maíz, alguos hierbajos, hierbas silvestres y viven durante mucho tiempo. Todavía se casan cuando tienen 100 años. Y algunas veces alcanzas los 140 años, pero son tan pobres que cuando reciben a un invitado meten un hueso en el caldo de sopa. Y esa es su riqueza. Y ese hueso se lo van trasmitiendo de padre a hijo. Vosotros no tenéis un hueso así en casa, ¿verdad? La próxima lo tenéis que traer, quiero verlo!

René Levy

Por lo tanto la sexta etapa de la alimentación es el grano, que nos prepara para una vida maravillosa, que es la séptima etapa, una vida que contiene algo maravilloso: el agradecimiento, la felicidad infinita y la solución continua a los problemas que se presentan, puesto que cada problema puede ser un exceso de yang o de yin. Conseguiremos ajustar nuestro ser para cuando nos enfrentemos a un problema yin ser más yang, y viceversa. Yo por ejemplo, hace 25 días me corté. Fue un corte profundo y alguien me dijo que había que dar puntos de sutura; la sangre corría a chorros y no me hacía ninguna gracia ver la sangre salir, porque he conocido periodos en los que he hecho una alimentación algo más concentrada, un poco más seca y al cortarme la sangre no salía o salía muy poquito. En esta ocasión conseguía tocar el hueso y en ese momento cogí la sal, 5 cucharadas soperas de sal con sésamo y para dentro. Y no bebí nada durante 25 días, salvo por la boda de uno de mis hijos. Y la herida se cerró sola. Si al contrario, hubiera querido que me cortaran el dedo gordo, habría bebido, habría comida y se habría infectado, y me habrían dicho: tiene mala pinta. Por tanto, séptima etapa de la alimentación: la sensación que tiene uno de la vida. Yo estoy lleno de agradecimiento. Y a mis 82 años prometo seguir vivito y coleando unos cuantos años más para ayudar al prójimo, para conducirle al camino recto y que después se las arregle, porque en realidad hay libros, podéis aprender de ellos, cada uno puede desarrollarse, tenéis nuestro centro en Saint Guadens. Y nos damos cuenta de que en el País Vasco hay personas excepcionales. […]

Las cosas más importantes de nuestras vidas son aquellos momentos en los que hemos puesto a prueba nuestra voluntad, nuestra perseverancia, nuestro amor po rlo que es fundamental. Eso no se olvida.

La séptima etapa de la alimentación es el que llega desde el cereal y por supuesto podemos acompañarlo con una gastronomía deliciosa y francamente os digo, a nivel de la calidad de sabores, a nivel de platos de innovación, la innovación que supone estar cada día en la cocina es extraordinario. Llegué a descubrir la macrobiótica gracias a un maestro japonés llamado Ohsawa. Pasé 10 años con él para conseguir comprender una verdad muy sencilla pero que en la práctica tiene que ser muy precisa. Tenemos que ser precisos y tener una buena apreciación de la constitución de cada persona que se dirije a ti. Pero os puedo decir que ahora hay japoneses que vienen a nuestra casa y que antes tenían una tradición macrobiótica fantástica y vienen a nuestro centro para aprender, descubrir y desarrollarse sobre todo en el aspecto teórico, puesto que la práctica sin la teoría es peligrosa, y la teoría también hay que desarrollarla al tiempo que la práctica.

No he hablado de las 7 condiciones de la salud, os he hablado de las 7 etapas de la alimentación: las 7 condiciones de la salud es algo que cada uno tiene que descubrir.

1. Nunca estar cansado, eso es fácil, se consigue, curar una enfermedad con la macrobiótica no es un gran problema (5 puntos de 100).

2. El apetito, el verdadero apetito. En todos los hábitos de la vida, el del hombre por la mujer, de la mujer por el hombre, es algo fantástico, es yin y yang, es la unidad, es la unión del yin y yang, el origen (5 puntos de 100).

3. El sueño, tener un sueño fantástico. Cierras los ojos y caes rendido. Duermes 4 horas, 5, despiertas y ya está. Antes yo dormía 8, 9, 10 e incluso 12 horas los domingos, pero comiendo estos alimentos, me di cuenta de que me bastaba con dormir 5 o 6 horas y me despertaba bien, cambió por completo mi temperamento.

Estos 15 primeros puntos son fáciles de obtener con 10 días de cereales si masticáis bien, si tomáis 200 gr. de cereales cocidos con 2 volúmenes de agua durante 1 hora y los masticáis bien con sal marina y tomando un poco de miso por ejemplo… bueno, eso habría que hablar más, pero lo conseguís facilmente.

4. La memoria. Si perdéis la memoria y no realizáis una alimentación macrobiótica, es que queréis tener alzheimer o amnesia. He recibido personas que venían del País Vasco que venían así, y gracias a la macrobiótica empezaban a reconocer a la gente, empezaban a sonreir, empezaban a recorrerle las lágrimas por su rostro y todos estaban muy agradecidos. La memoria se lleva 10 puntos y ahí hay que ser más perseverantes.

5. Buen humor. Si siempre estamos contentos ya sois macrobióticos. Si uno está siempre enfadado, descontento, si vive con miedo, con angustia, eso significa que conocéis la alimentación que realmente necesitáis y os habéis deteriorado

6. La rapidez. Si no estáis contentos hay que cambiar esa condición rapidamente. No es una religión, es una experiencia práctica. Es la observación del estado de cada uno en lo referente a la salud.

En macrobiótica se orina unas 2-3 veces al día. Si orináis más a menudo significa que tenéis demasiada acidez o quetomáis demasiados líquidos o que tenéis tensión líquida en el cuerpo. Hace falta que las heces sean impresionantes, que tengan un color bonito, como un cuadro de Van Gogh, y no tienen que oler mal. Tienen que ser ligeras también, tienen que flotar. Por eso hay que tener cuidado y fijarnos antes de tirar de la cadena (risas). En serio, es algo importante lo que os digo. El diagnóstico es todo esto, el tiempo de vuestro sueño, el buen humor, la memoria, etc.  Y por supuesto valerse por sí mismo. Yo nunca he acabado en cama por una enfermedad desde hace 55 años. La madre de Napoleón decía: esperemos que dure. Yo lo hago durar.

7. La justicia. Hacer las cosas porque son verdaderas, porque corresponden a la verdadera dimensión de nuestro ser, de forma que no nos volvamos idiotas en este mundo, que no acabemos en una locura colectiva.

Y por eso consideramos que existen 3 curaciones: la curación sintomática, hacer desaparecer el mal de cualquier manera. Esto no es macrobiótica, es alopática, homeopática, fitopática… son las medicinas suaves. La alimentación es rezar. La segunda curación es la educación, necesitamos reeducarnos y la tercera cura es el alma, estar contento de la vida, estar agradecido al mundo, al universo, a la creación y al creador. Eso es lo que os deseso, lo que quiero que consigáis y estoy aquí para ayudaros.

Gracias por vuestra atención.

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El regreso del hombre de sal. Introducción

Este texto ha sido extraído del libro El regreso del hombre de sal, el verdadero alcance del arte de nutrirse, del Dr. Martín Macedo. [1]

Durante miles de años, los hombres de sal gobernaron el mundo. Con el advenimiento de la civilización moderna los hombres de sal comenzaron a disminuir hasta casi desaparecer en la actualidad. En su lugar surgió el hombre civilizado, altamente refinado y educado: el hombre de azúcar o sweet man.

Los sweet men crearon un nuevo orden mundial. Crearon una magnífica civilización altamente refinada y analítica. Actualmente los sweet men controlan el mundo. Los encontramos gobernando naciones, liderando las grandes religiones, como rectores de reconocidas universidades y encabezando la medicina y el mundo científico.

El regreso del hombre de sal

Casi no quedan hombres de sal. Tal vez hay algunos en remotas tribus africanas o en diminutas aldeas perdidas en las grandes montañas. pertenecen a otro tiempo. Si por casualidad encontramos uno de estos magníficos hombres o mujeres, su sola presencia nos inspira un poderoso respeto. Son admirables. Son seres majestuosos de una solidez absoluta. No les interesa destacarse ni llamar la atención. Son conscientes de su valor y grandea y saben que, tarde o temprano, grandes masas humanas acudirán a ellos en busca de orientación. Saben esperar. No tienen apuro porque son eternos. Poseen un poder silencioso como el agua oceánica. No creen en la competencia. Para ellos competir es absurdo, porque son invencibles. Pero se esfuerzan en estar a la altura de su grandeza. No se corrompen ni renuncian a sus principios. Se ocupan de preservar la vida. Saben que la mayor ganancia es la vida en su máxima dimensión.

Hasta hace unos 500 años había muchos hombres de sal. Eran grandes hombres y mujeres. Tenían un profundo sentido del honor y tenían palabra. Cuando un hombre de sal hacía una promesa, prefería morir antes que falta a su palabra.

El hombre antiguo y el hombre moderno: el hombre de sal y el sweet man. Los tiempos han cambiado. Los sweet men tienen muchos problemas. El mundo es ahora mucho más complicado. El hombre de sal es ahora, más necesario que nunca.

El regreso del hombre de sal

Ahora es la era dorada de los sweet men. Son muy refinados y educados, pero en general adolecen de una cierta fragilidad física. Tienden al sobrepeso y son muy temerosos. En general se los ve cansados porque se esfuerzan mucho. No descansan bien durante las noche, ya que con frecuencia tienen pesadillas. Le temen al frío, al stress, a los gérmenes y al cáncer. Tanto es su temor a los microbios que entre ellos surgión un tipo particular llamado hombre farmacia. Como los sistemas inmunes de los sweet man son tan frágiles, los microorganismos están en su mejor época. Por otra parte la sangre azucarada crea condiciones óptimas para su proliferación. Por ello el hombre farmacia trabaja intensamente en una guerra eterna contra los microbios. El sweet men lucha angustiosamente contra otras amenazas. Por eso no es feliz. Cree firmemente que la vida es una guerra sin fin. Por ello no tiene paz. Lucha contra el cáncer, contra el sida, contra la pobreza, contra la inflacion, contra la violencia, contra las drogas. A pesar de extenuantes esfuerzos sus victorias son efímeras y los resultados desalentadores. Los sweet men no dan más. Están agotados de tanto trabajar por problemas que ellos mismos han creado.

Mientras tanto los hombres de sal esperan impasibles, en las lejanas montañas el momento de entrar en acción. Saben que no deben imponerse, sino esperar a que los sweet men acudan a ellos en busca de consejo. Últimamente algunas decenas de personas acudieron a ellos en busca de orientación. Ellos tienen las claves para la convivencia saludable de los seres humanos. Como llevan en su sangre la fuerza sagrada de los mares poseen la sabiduría de todas las eras. El mismo mar que golpea los acantilados lo hizo hace 100 millones de años. El mismo fluido ha permanecido inalterado. Y los hombres de sal llevan esa fuerza de los mares en su sangre, porque su sangre es un poco salada. El sweet men le teme a la sal. Cree que si la toma morirá casi instantáneamente. Se conforma con unos cristales blancos de aspecto parecido a la sal, pero de un sabor extremadamente dulce. Y se ha vuelto adicto a tal punto que endulza su primera comida, apenas despierta cada mañana. Su insuficiencia nutricional lo lleva a buscar desesperadamente fuentes ricas en proteínas o bien toma suplementos vitamínicos artificiales. Surge así el hombre hamburguer y el hombre suplemento que lleva siempre en su bolsillo píldoras de vistosos colores.

El regreso del hombre de sal

Esta forma artificial de nutrirse lo vuelve inestable emocionalmente lo que frecuentemente determina que el sweet man deba tomar tranquilizantes para poder sobrevivir.

Mientras tanto el agua oceánica sigue golpenado los acantilados, sin prisa, sin angustia, conciente de su grandeza y de su misión de preservar la vida en su más alta expresión.

El hombre de sal continúa trabajando confiadamente feliz sabiendo que pronto tendrá grandes responsabilidades cuando tenga que bajar de las montañas y acudir en ayuda del sweet man. Algunas personas llaman macrobióticos a los hombres de sal. Este libro trata sobre la macrobiótica, una forma de vivir que busca rescatar las prácticas ancestrales de los hombres de sal. Tal vez algunos sweet men deseen convertirse en hombres de sal. Es bastante difícil pero es posible. Este libro le dirá cómo hacerlo.

El regreso del hombre de sal[1] Martín Macedo nación en Montevideo en 1964. A los 16 años se vincula con la Asociación Macrobiótica del Uruguay, que en 1981 estaba pasando por su mejor momento histórico. Muchas personas lograron curaciones impactantes y otros practicantes saludables habían logrado altos niveles de bienestar que impactaron profundamente en sus espíritus. Fue un verdadero “boom” macrobiótico. Pero los detractores no faltaron. Muchas personas sentían un profundo rechazo por esta tendencia filosfófica teñida de elementos de la cultura japonesa. Sobre todo los sectores más conservadores de aquel momento. Martín, uno de los más jóvenes miembros tuvo que sufrir la incomprensión de sus familiares y amigos que veían a la macrobiótica como algo “raro”. Sin embargo, estas adversidades fotalecieron su determinación. Decidió ser médico para demostrar que esta ciencia de la nutrición era una verdadera maravilla. Durante sus años de formación universitaria tuvo que ocultar su espíritu macrobiótico y aceptar dócilmente los criterios del establishment médico. No fue fácil, pero con paciencia y voluntad logró acceder a la graduación en 1999.