El equilibrio en los alimentos: el yin y el yang

Este texto ha sido sustraído de la web Nishime, macrobiótica para el día a día y reproducida en su totalidad.

En muchas ocasiones escuchamos que la macrobiotica prohíbe ciertos alimentos. En mi opinión esta afirmación no es cierta. Macrobiotica da la capacidad de elegir en libertad lo que comes. Conocer las propiedades, cualidad energética de los alimentos y hacer un ejercicio de auto-observación, te ofrece la capacidad de nutrirte con lo que necesitas en cada momento. Nada está prohibido, nada es bueno o malo. Hay alimentos que son más adecuados que otros, dependiendo de cada persona, del momento y del lugar.

Macrobiótica yin yang

¿Por qué utilizamos unos alimentos de forma habitual, otros de forma eventual y otros en ocasiones extraordinarias? La respuesta es el equilibrio: Macrobiotica es sinónimo de equilibrio. Equilibrio en lo que comemos, equilibrio con el entorno, con otros seres vivos y por supuesto con nosotros mismos. Utilizamos aquellos alimentos que son más equilibrados a nivel energético. Veamos una clasificación de alimentos:

Alimentos extremo Yang: sal , huevos, carne (pollo, carne roja, ternera), quesos curados y salados, harinas y horneados y pescado azul. Concentran la energía. Pueden tener uno o varios de los siguientes efectos: calentar, secar, contraer, cerrar, tensar .

Alimentos extremo Yin: químicos: aditivos, fertilizantes, medicamentos, azúcar, chocolate, bebidas alcohólicas, especias, frutas y verduras tropicales, lácteos, queso fresco y requesón, solanáceas: tomate, patata, berenjena y pimiento. Dispersan la energía. Pueden tener uno o varios de los siguientes efectos: refrescar, enfriar, dilatar, hinchar, abrir, relajar, debilitar.

Macrobiótica yin yang

Extremo no es sinónimo de malo o perjudicial, simplemente su efecto es más intenso, por eso no son alimentos para utilizar en grandes cantidades ni a diario. Lo ideal es evitarlos o consumirlos en pequeñas cantidades. Y sobre todo asegurarse de que sean de alta calidad.

Consumir alimentos extremos de forma habitual nos lleva a la necesidad de consumir otro alimento del extremo contrario, a fin de nivelar nuestro equilibrio físico-energético. Un ejemplo claro sería una típica comida de Navidad: fritos, carnes… son alimentos que acompañamos con bebidas alcohólicas, postre helado, turrón… azúcar.

Alimentos de centro: cereales integrales, legumbres, vegetales, frutos secos, algas y pescado blanco. Se pueden a su vez clasificar en expansivos y contractivos. Aunque sus efectos son mucho más suaves que los de los alimentos extremos. Son los más adecuados para comerlos a diario.

En el equilibrio está la clave para tener una vida satisfactoria y conseguir todo aquello que te propongas.

Comentarios
Un comentario a “El equilibrio en los alimentos: el yin y el yang”
  1. Susana dice:

    Gracias por la explicación.

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