Pipas de calabaza saladas

Este es un snack fácil de realizar y que se puede perfectamente llevar a cualquier sitio después, por ejemplo al cine, cuando la única opción que tienes es comprar palomitas o chuches, y ya sabemos que esto no es lo más conveniente. Y yo, sin algo que llevarme a la boca y masticar, no voy al cine!

Esta receta la aprendión en Cuisine et Santé, en el centro macrobiótico que René Levy fundó en Saint Gaudens, Francia. Llegué la tarde de un viernes y después de la charla de la noche, Daniel se esmeró en que aprendiéramos hacer pipas de calabaza saladas para picotear, y ahí estuvimos hasta las 23.30, disfrutando de la cocina. Lo único que se necesitan son pipas de calabaza, una taza pequeñita, sal y horno o sartén.

pipas de calabaza con sal

Ingredientes:

  • Pipas de calabaza
  • Sal
  • Agua
  • Taza pequeña de café
  • Bote grande

Preparación:

Se meten en un tarro bien grande las 7 tacitas de café rellenas de pipas de calabaza, se le añade otra tacita de café de agua, y por último una cucharadita rasa de sal marina del atlántico sin refinar.Es muy importante que la sal sea de esta calidad, ya que la sal que nos venden en los supermercados nos abrasa el estómago, ya hablaremos más tarde de esto. Una vez todo el bote lleno, se tapa y se agita con insistencia para que el agua con sal impregne cada uno de los granos. Ahora solo hace falta tostarlos, y esto se puede hacer tanto en el horno como en la sartén. Verás que los granos se hinchan, y si coges uno sin quemarte y puedes ver cómo se parte de forma crujiente, entonces sabrás que ya están listo.

pipas de calabaza con sal

Los dejamos secar y enfriar en una bandeja, y podemos meterlos en un bote grande herméticamente cerrado para que se pueden conservar ahí sin problemas, siempre que esté bien seco.

 

Comentarios
Un comentario a “Pipas de calabaza saladas”
  1. alejandro dice:

    Muy interesante, no me quedare sin probarlo.

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