Conferencia de René Levy

Esta es la transcripción de la conferencia que ofreció René Levy en la feria Bioterra del 2009 en Irun. René fue alumno directo de George Ohsawa  y fue fundador de Cuisine et Santé en Saint Gaudens, Francia.

Buenos días a todos. Es un gran placer para mí estar en esta sala con todos mis amigos que han venido a verme.

A veces tenemos dificultades para saber qué alimentos corresponden realmente a nuestra salud. Yo he tenido mucha suerte: hace 50 años conocí a un maestro japonés que veía la alimentación no como pura composición de alimentos, no como un aspecto dietético, sino que también se preocupaba por su aspecto energético y explicaba que el mundo se encontraba a merced de dos fuerzas, que son una especie de polaridad que hace que las cosas vayan siempre juntas: el hombre y la mujer, la izquierda y la derecha, el cielo y la tierra, el día y la noche, invierno y verano, lo concetrando y lo dilatado, y es este concepto lo que resulta difícil para los occidentales, porque nos centramos más en el aspecto inmediato y no indagamos en el mecanismo de la vida.

René Levy

Todos tenemos un corazón que se dilata y se contrae infinitamente, y esto es la manifestación infinita de la vida, el aspecto eterno de las cosas. Y si pudieramos trasladar ese mecanismo a los alimetos, si la utilizáramos en los momentos más críticos y más difíciles, sería maravilloso ver cómo podemos ser maestros de nuestra propia vida, de nuestra calidad de vida, de nuestra vida psicológica, fisiológica, y que podemos cambiar incluso nuestro destino. Esto es lo que me ocurrió a mí hace unos 50 años. Recuerdo que estaba muy dilatado, bebía mucho líquido y comía muy dulce, me encantaba comer mucho. Qué verguenza, ¿verdad? Y sin embargo pude cambiar mi vida y estoy muy agradecido, tanto que con 80 años todavía puedo controlar mi vida y la de muchos más en el centro donde a veces preparamos la comida para unas 100 personas. Estoy muy agradecido y por eso estoy aquí hoy, a petición de mis amigos del País Vasco. He venido unas 30 veces para dar conferencias en Pamplona, Tolosa, San Sebastián… en muchos lugares. Y me han entregado una txapela honorífica [aplausos].

Ahora estamos todos aquí con buena salud, pero hay lugares que no conocemos donde la gente sufre, vive con angustia. Y la macrobiótica, que es el arte de prologar la vida y de rejuvener nuestra sustancia, nuestro sentido, nuestras células, nuestra piel, etc.,  ha permitidio a mucha gente volver a vivir y descubrir que la salud es una exigencia nutricional. Estamos en una sociedad de consumo, la sociedad de la abundancia, y está mal visto privarse de todo lo que se nos ofrece. Jesús nos daba esto, el grano y la sal, [hay dos platos delante de él, en uno hay arroz integral y en el otro sal sin refinar]  y con el grano y la sal nos encontramos en el camino hacia la salud, y en el camino hacia la libertad; es la verdad de sí misma. No podemos hacer trampa: si somos desgraciados, si sufrimos, nos tomamos unos granos, un poco de sal y el organismo nos lo agradece. Es difícil hacer entender esto a mucha gente en nuestra época y la macrobiótica se presenta como esa posibilidad. Además, en torno a ese grano y a esa sal, podemos crear una gastronomía nueva, que sería el acontecimiento del 3er milenio. Por que se habla del 3er milenio que será espiritual o no será. La gente descubrirá una nueva vía para evitar la democratización de la enfermedad, la democratización del cáncer, de las enfermedades cardiovasculares, que están esperando a a cada individuo al final de su vida, ya que parece que nadie se pueda librar de algo así, porque ya nadie se muere de larga vida, todo el mundo se muere de alguna enfermedad.

Hemos progresado en la historia del hombre y sin embargo hemos avanzado para tener una conciencia excepcional de lo que es la verdad auténtica, la verdad real, y esto es todo un aprendizaje. No es fácil reeducarse, descondicionarse. Hace un momento me preguntaban: “¿Qué puedo hacer? Tengo que correr 110 kilómetros.” ¿No es algo excesivo? Pero hay personas que tienen una constitución que les permite hacerlo. Me he quedado mirando a esta persona y he visto que tenía el contorno del ojo blanco en lugar de tenerlo rojo. Me pareció que estaba algo pálido por lo que he temido que su alimentación era demasiado líquida, y lo líquido es yin, es pasivo, y hay que hacer que intervenga una materia sólida como es el grano, incluso en el deporte. Todo esto exige mayor perspicacia, mayor percepción de lo necesario. Conocí a una persona de Etiopía que ganó el maratón en 1964, y durante 42 kilómetros, con mucho calor, observé que no bebió ni una gota de agua. ¿Acaso la enfermedad no procede de un exceso de líquido? Me acaban de ofrecer agua y le he dicho a mi hijo Joan: una piel de tambor, para que suene, tiene que estar seca y si tengo que hablar necesito mi voz, que tiene que vibrar, y si bebo impido esa vibración. Mucha gente viene a nuestro centro y descubre que la bebida puede ser algo pernicioso y sin embargo los médicos recomiendan que se beba mucho porque beber se ha convertido en una obligación. Y es que cuando comemos carne, que es la parte más concentada de la creación si lo comparamos con los vegetales, que son frios y húmedos, en ese caso los médicos tienen razón incitándonos a beber al máximo. Si tomamos azúcar, que es un producto refinado muy peligroso, ya que sabemos que es cancerígeno a ciertas dósis, la gente al final muere por cáncer porque precisamente abusan de la proteína animal que tiene un gran poder de expansión en un medio muy dulce y que no es un medio resistente. Y he dicho a esta persona: mucho cuidado, no bebas mucho, y si bebes, tienes que tomar algo que tenga una pequeña concentración mineral. Pero si tomamos azúcar hay que beber; si tomamos fritos hay que beber; si tomamos productos concentrados como huevos, queso, charcutería, por supuesto hay que beber. Pero si solo tomamos el grano, como la gente que ya ha venido a nuestro centro para resolver sus problemas e intentar mantenerse en plena forma, en ese caso no es necesario beber, porque el grano se vuelve líquido en la boca, y hoy podemos distinguir 2 personas diferentes en el mundo: al igual que los animales, hay gente que mastica y que fluidifica el alimento y la gente que traga y que tienen que recurrir a todos los líquidos posibles e imaginables, tanto los internos como los que absorben por necesidad.

Con la masticación, que puede ser de 200 veces por bocado, realizamos una transformación de nuestro propio terreno, porque el alimento es nuestro material de construcción. Cuando empezamos a ver la alimentación como algo que se convierte en nuestra sangre, en nuestra piel, en nuestra carne, en nuestros tejidos, vemos que es lo mejor del hombre, es su poder sobre sí mismo; en la sociedad moderna nunca se recurre a ello, y hay circunstancias en la vida, como cuando se está enfermo, que hay que recurrir a ello y esto nos permitiría liberarnos de un exceso de medicación, un exceso de medicina, que se ha convertido en algo muy preocupante, ya que se considera que un 35% de los enfermos en los hospitales es debido a las consecuencias y efectos secundarios de la medicación.

He conocido a una familia españols que vino a nuestro centro por culpa de un hijo de 13 años que tenía un tumor en un riñón. En unas pruebas se descubrió este problema, el riñón izquierdo era mucho mayor que el derecho. Sus padres habían oído hablar de la macrobiótica y la habían practicado, y pensaron: antes de tener que quitar el riñón y quizá un transplante, que es un gran problema, vamos a probar con la alimentación macrobiótica. Insisto, es un niño de 13 años y hay que acompañarle porque si no se va a sentir muy solo. Y ocurrió algo extraordinario: la madre, el padre y sus 4 hermanos dicidieron seguir la dieta de la sal y el grano durante 40 días, y algo increíble y extraordinario pasó: el riñón recuperó su tamaño normal, el tumor se redujo y el niño ahora vive normalmente, mientras que el tumor sigue reduciéndose cada vez más hasta que haya desaparecido por completo. Y la pregunta es la siguiente: ¿cuál es ese fenómeno que ha permitido que esto ocurra, hasta el punto de que los médicos no impiden a ese niño que siga en este camino? ¿Qué es lo que ha actuado para conseguir esa transformación? El yin y el yang. De la misma manera en que el corazón se dilata (yin) y se contrae (yang), podemos del mismo modo concentrar y dilatar. Si al niño se le hubiese dado el arrzo con mucho líquido, no habría habido ningún resultado. Masticó el arroz porque sus padres masticaban. Cuando un niño viene enfermo es responsabilidad de sus padres porque demuestra que no lo han educado bien a nivel de alimentación. Le han enseñado al niño a abrir el frigorífico y a servirse solo.

René Levy

Nosotros no tenemos frigorífico. Si conocéis algún enfermo con esclerosis o con cáncer, decidle que hay que eliminar el frigorífico. Porque la muerte está dentro. Es difícil hacerlo, necesitamos una alternativa, y la macrobiótica contiene 300 recetas de base y desde hace 50 años yo sigo inventando platos gastronómicos hasta el punto que recibo a menudo a restauradores del País Vasco que vienen a inspirarse de esta cocina y que a menudo la utilizan para ellos mismos cuando se sienten algo cargados o cuando tienen algún problema de salud. Intento sistemáticamente que cuando conozco un enfermo en una familia los demás no lo vean como un extraño que va a tener que seguir un camino dificil cambiando su alimentación. No. En las tribus indias de América, cuandno uno está enfermo cambia su alimentación pero toda la familia también. Toda la tribu incluso. Y un día, si hay una epidemia de gripe, como la OMS poarece temerlo, todo el mundo tiene que alimentarse de forma anti-infecciona, anti-cancerígena, anti-esclerótica, anti-depresiva, anti-fatiga… porque la macrobiótica empieza por una pequeña explicación de ese orden universal, el yin y el yang, y explica a la vez que la salud noes lo que creemos. Es algo que todavía está por descubrir, es el nuevo continente.

Primera condición de la salud: nunca estar fatigado. Comemos cuando estamos cansados. Si uno está enfermo es porque está cansado, el cansancio de los órganos, de la sangre: son los venenos que absorvemos. Pero cuando estamos enfermos es mucho más, hay que encontrar el alimento más adecuado para nuestra constitución humana, y ya no se trata de bromear, ni de hacer trampa: el grano y la sal, un poco de verduras que crecen pegadas al suelo como zanahorias, cebollas, nabos, coles, calabaza, puerros, y con el fuego, sal, agua, tiempo y la presión, toda la acidificación se puede transformar. Esto es lo que quiero enseñaros.

Me encuentro un poco solo después de 50 años. Los discípulos de Ohsawa, a menudo sus mejores estudiantes, han desaparecido ya con la edad. Con los problemas de la vida han ido desapareciendo y me encuentro solo con este tesoro. ¿A quién se lo voy a entregar? A los enfermos, claro. A las madres que cocinan para sus hijos y a las personas que tienen mayores que cuidar. Mi mayor felicidad en la vida ha sido ver a mi padre, abandonado y deshauciado por la medicina, casi ciego y paralizado con parkinson, haberle podido alimentar y haberle permitido vivir muchos años más con buena salud. Todavía le estoy escuchando diciéndome: veo, veo! Puedo leer el periódico y pueod andar! Y mi madre igual. Hay que pensar en eso, porque por mucho que sepamos de dietética de higiene alimentaria, por muy ortodoxos que seamos con respecto a los alimentos biológicos, hay que ir más allá.

Hay 7 especies. El gusano en la tierra: come tierra y fertiliza la tierra. Es el intestino oscuro de la tierra. Luego está el pez en el agua. Bebe agua y se traga los microorganismos que están naciendo constantemente en el agua. Y es feliz. No hay nada más feliz que un pez en el agua, ¿verdad? El tercero es el cordero, la vaca, todos los animales hervívoros. El vegetariasnimo es un intento de evitar los productos animales, pero esto no es el equilibrio yin y yang. Yo conozco muchos vegetarianos que han venido a verme, como si yo fuese un curandero, a pedirme consejos de salud y me decían por ejemplo que se despertaban mucho por la noche para ir a mear. Y mucha de esta gente que se levanta por la noche a orinar en unos días se curan. El vegetariasnimos hay que hacerlo con el yin y el yang. Esto es vegetal (arroz) pero está concentrado, es yang. Y las lechugas y frutas son yin por lo que distienden la vejiga, acidifican la sangre y lleva a un envejecimiento precoz.

René Levy

Hay otra especie que son los carnívoros, los comedores de carne de hoy, y atención con la gastronomía moderna, que no es la gastronomía vasca de antaño. Cuidado! Nos hemos dejado penetrar por la idea de que la proteína es indispensable y que si no tenemos carne en abundancia la gente no se queda satisfecha. Es porque no tienen cereales. Yo empecé siendo carnívoro hace 50 años y he descubierto que comiendo esto [arroz] me siento satisfecho, no estoy fustrado, no necesito carne. La cuarta especie son por tanto el león, el tigre, el perro, el lobo. Esta alimentación acorta la vida e incluso podríamos considerar que la medicina moderna necesita desarrollar de forma increíble aparatos por culpa del “carnivarismo”. En francés cáncer y carne es el mismo término. La carne lleva automáticamente al cáncer, y me van a preguntar que por qué. En primer lugar, la carne es tratada con hormonas, o sea, adopta un poder de expansión que no tiene de por sí la carne. Los animales también son tratados con medicamentos y comen hierba a menudo tratado con pesticidas o que contienen productos como fertilizantes químicos, pero eso no es lo más grave. Lo más grave es querer añadir carne a la carne. En un momento dado el organismo ya tiene su propia carne, y al igual que el organismo tiene su constante salida, su constante hídrica, su constante térmica, que es nuestra temperatura, también tiene su volumen de carne.

Hace poco una señora me ha llamado diciéndome: quiero ir a su centro y quiero hacer ayuno. Y le dije: bueno, esta casa no es una casa de ayuno, es para aprender a alimentarse, para ir aprendiendo este arte culinario macrobiótico. Y me dijo: entonces, ¿dónde puedo ayunar? Pues váyase usted a Etiopía, le dije. Y me colgó el teléfono. La cuarta etapa de la alimentación por tanto es la carne, y se paga muy caro. ¿Hasta dónde vamos a llegar para darnos cuenta de que el exceso de proteína animal puede convertirse en la expansión final?, ¿hasta dónde hay que llegar? La macrobiótica no excluye la carne, podemos consumir productos animales. Aquí hay 10 régimenes alimentarios [enseña el libro Macrobiótica Zen, de George Ohsawa]. Es cierto que la gente dice que la macrobiótica es 100% cereal, sólo cereal; pues no, no es cierto. Eso es así únicamente para una persona que está muriéndose, alguien que está desarrollando un mal grave, entonces aplicamos más cereales y más masticación, y más masticación mayor conciencia y la persona se cura a través de su conciencia. Yo apelo a mi conciencia. La persona se cura a través de su conciencia. Respiración consciente. Alimentación que acentúa el estado de conciencia, puesto que está presente, hay una acción voluntaria. […]

Esta gastronomía no es únicamente vegetariana, se basa en el equilibrio del yin y yang; no podemos decir a los esquimales: comer solo ensalalda! Viven en un medio muy frío y necesitan grasa para protegerse y también necesitan carne para tener una concentración mineral que les permita pasar los momentos más difíciles del invierno. Haya que saber además que no suelen vivir más de 40-45 años de media. Por lo tanto, 4ª etapa de la alimentación, la carne, que está hecho para los animales que tienen un intestino más corto y por lo tanto viven menos tiempo. Por eso las personas que comen carne impiden su longevidad natural.

He venido aquí para abordar el tema de los alimentos que rejuvenecen y que prolongan la vida. Por lo tanto es mi obligación señalar todo esto y decir que con esto que tengo aquí estamos en el aspecto bíblico, es decir, después del diluvio Dios dijo: el hombre se ha portado mal y vivirá 120 años, mientras que Matusalen vivió 900 años. Pero quizá a Matusalen le pareció demasiado, ¿no? ¿Quién quiere vivir 900 años? Nadie, ¿pero 100 años? Yo quiero vivir si aún me queda algo que dar, algo que ofrecer. Porque la vida es un regalo y hay que transmitirlo.

Pasamos a la quinta etapa de la alimentación: la fruta, el mono, yo, el egocentrismo. Nos encontramos en una sociedad, creo que un poco menos en el País Vasco, en el que el egocentrismo es muy fuerte; el individualismo se ha vuelto algo muy potente y ésta viene a través de este tipo de alimentación y necesitamos buscar una alimentación verdadera. Admiro mucho la amistad sincera, la fraternidad que existe en vuestra mentalidad, y este espíritu de familia tan extraordinario que me encanta, pero está claro que el egocentrismo es muy fuerte.

La sexta etapa es el grano. En el génesis, Dios dice: a los animales les doy la hierba de los campos, a los pájaros les doy lo que está en el cielo, y a tí, el hobre, te doy las plantas que llevan grano. Está escrito, pero no lo vivimos así salvo en algunas regiones concretar, como por ejemplo en Ecuadro, donde existe un valle a 1.500 m. de altitud; ahí viven personas con un modo de vida muy pobre, comen un poco de maíz, alguos hierbajos, hierbas silvestres y viven durante mucho tiempo. Todavía se casan cuando tienen 100 años. Y algunas veces alcanzas los 140 años, pero son tan pobres que cuando reciben a un invitado meten un hueso en el caldo de sopa. Y esa es su riqueza. Y ese hueso se lo van trasmitiendo de padre a hijo. Vosotros no tenéis un hueso así en casa, ¿verdad? La próxima lo tenéis que traer, quiero verlo!

René Levy

Por lo tanto la sexta etapa de la alimentación es el grano, que nos prepara para una vida maravillosa, que es la séptima etapa, una vida que contiene algo maravilloso: el agradecimiento, la felicidad infinita y la solución continua a los problemas que se presentan, puesto que cada problema puede ser un exceso de yang o de yin. Conseguiremos ajustar nuestro ser para cuando nos enfrentemos a un problema yin ser más yang, y viceversa. Yo por ejemplo, hace 25 días me corté. Fue un corte profundo y alguien me dijo que había que dar puntos de sutura; la sangre corría a chorros y no me hacía ninguna gracia ver la sangre salir, porque he conocido periodos en los que he hecho una alimentación algo más concentrada, un poco más seca y al cortarme la sangre no salía o salía muy poquito. En esta ocasión conseguía tocar el hueso y en ese momento cogí la sal, 5 cucharadas soperas de sal con sésamo y para dentro. Y no bebí nada durante 25 días, salvo por la boda de uno de mis hijos. Y la herida se cerró sola. Si al contrario, hubiera querido que me cortaran el dedo gordo, habría bebido, habría comida y se habría infectado, y me habrían dicho: tiene mala pinta. Por tanto, séptima etapa de la alimentación: la sensación que tiene uno de la vida. Yo estoy lleno de agradecimiento. Y a mis 82 años prometo seguir vivito y coleando unos cuantos años más para ayudar al prójimo, para conducirle al camino recto y que después se las arregle, porque en realidad hay libros, podéis aprender de ellos, cada uno puede desarrollarse, tenéis nuestro centro en Saint Guadens. Y nos damos cuenta de que en el País Vasco hay personas excepcionales. […]

Las cosas más importantes de nuestras vidas son aquellos momentos en los que hemos puesto a prueba nuestra voluntad, nuestra perseverancia, nuestro amor po rlo que es fundamental. Eso no se olvida.

La séptima etapa de la alimentación es el que llega desde el cereal y por supuesto podemos acompañarlo con una gastronomía deliciosa y francamente os digo, a nivel de la calidad de sabores, a nivel de platos de innovación, la innovación que supone estar cada día en la cocina es extraordinario. Llegué a descubrir la macrobiótica gracias a un maestro japonés llamado Ohsawa. Pasé 10 años con él para conseguir comprender una verdad muy sencilla pero que en la práctica tiene que ser muy precisa. Tenemos que ser precisos y tener una buena apreciación de la constitución de cada persona que se dirije a ti. Pero os puedo decir que ahora hay japoneses que vienen a nuestra casa y que antes tenían una tradición macrobiótica fantástica y vienen a nuestro centro para aprender, descubrir y desarrollarse sobre todo en el aspecto teórico, puesto que la práctica sin la teoría es peligrosa, y la teoría también hay que desarrollarla al tiempo que la práctica.

No he hablado de las 7 condiciones de la salud, os he hablado de las 7 etapas de la alimentación: las 7 condiciones de la salud es algo que cada uno tiene que descubrir.

1. Nunca estar cansado, eso es fácil, se consigue, curar una enfermedad con la macrobiótica no es un gran problema (5 puntos de 100).

2. El apetito, el verdadero apetito. En todos los hábitos de la vida, el del hombre por la mujer, de la mujer por el hombre, es algo fantástico, es yin y yang, es la unidad, es la unión del yin y yang, el origen (5 puntos de 100).

3. El sueño, tener un sueño fantástico. Cierras los ojos y caes rendido. Duermes 4 horas, 5, despiertas y ya está. Antes yo dormía 8, 9, 10 e incluso 12 horas los domingos, pero comiendo estos alimentos, me di cuenta de que me bastaba con dormir 5 o 6 horas y me despertaba bien, cambió por completo mi temperamento.

Estos 15 primeros puntos son fáciles de obtener con 10 días de cereales si masticáis bien, si tomáis 200 gr. de cereales cocidos con 2 volúmenes de agua durante 1 hora y los masticáis bien con sal marina y tomando un poco de miso por ejemplo… bueno, eso habría que hablar más, pero lo conseguís facilmente.

4. La memoria. Si perdéis la memoria y no realizáis una alimentación macrobiótica, es que queréis tener alzheimer o amnesia. He recibido personas que venían del País Vasco que venían así, y gracias a la macrobiótica empezaban a reconocer a la gente, empezaban a sonreir, empezaban a recorrerle las lágrimas por su rostro y todos estaban muy agradecidos. La memoria se lleva 10 puntos y ahí hay que ser más perseverantes.

5. Buen humor. Si siempre estamos contentos ya sois macrobióticos. Si uno está siempre enfadado, descontento, si vive con miedo, con angustia, eso significa que conocéis la alimentación que realmente necesitáis y os habéis deteriorado

6. La rapidez. Si no estáis contentos hay que cambiar esa condición rapidamente. No es una religión, es una experiencia práctica. Es la observación del estado de cada uno en lo referente a la salud.

En macrobiótica se orina unas 2-3 veces al día. Si orináis más a menudo significa que tenéis demasiada acidez o quetomáis demasiados líquidos o que tenéis tensión líquida en el cuerpo. Hace falta que las heces sean impresionantes, que tengan un color bonito, como un cuadro de Van Gogh, y no tienen que oler mal. Tienen que ser ligeras también, tienen que flotar. Por eso hay que tener cuidado y fijarnos antes de tirar de la cadena (risas). En serio, es algo importante lo que os digo. El diagnóstico es todo esto, el tiempo de vuestro sueño, el buen humor, la memoria, etc.  Y por supuesto valerse por sí mismo. Yo nunca he acabado en cama por una enfermedad desde hace 55 años. La madre de Napoleón decía: esperemos que dure. Yo lo hago durar.

7. La justicia. Hacer las cosas porque son verdaderas, porque corresponden a la verdadera dimensión de nuestro ser, de forma que no nos volvamos idiotas en este mundo, que no acabemos en una locura colectiva.

Y por eso consideramos que existen 3 curaciones: la curación sintomática, hacer desaparecer el mal de cualquier manera. Esto no es macrobiótica, es alopática, homeopática, fitopática… son las medicinas suaves. La alimentación es rezar. La segunda curación es la educación, necesitamos reeducarnos y la tercera cura es el alma, estar contento de la vida, estar agradecido al mundo, al universo, a la creación y al creador. Eso es lo que os deseso, lo que quiero que consigáis y estoy aquí para ayudaros.

Gracias por vuestra atención.

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